Por Alejandro Basulto
23 octubre, 2020

“Qué lindo es ser bombero”, declara orgulloso, y con mucha razón.

Trabajar como bombero debe ser uno de los oficios que más esfuerzo, valentía y solidaridad requieren. Porque se trata de arriesgar la vida metiéndose en incendios, por personas que uno no conoce y a cambio de solo su eterno agradecimiento. Ya que suele ser completamente voluntario, financiándose los trajes, equipos, herramientas y carros bomba, gracias a donaciones y algunos subsidios que brindará el estado y ciertos privados. Sin embargo, nada va para el bolsillo de quien se arriesga al enfrentarse al fuego.

@JereSueldo / Twitter

Y esto bien lo sabe Jero, un joven bombero que en cada jornada arriesga su integridad física con tal de poder otorgarle más días de vida a la gente que salva de los incendios. Valentía que casi tuvo su costo en uno de los últimos siniestro que enfrentó. Debido a que cuando estaba apagando un incendio, fue encerrado por el fuego, logrando sus amigos cruzarlo con el vehículo, mientras él se quedaba atrás.

Su garganta no aguantaba más y parecía que sus días enfrentándose temerariamente a incendios, llegaban a su fin. Sin embargo, miró hacia arriba y se calmó.

@JereSueldo / Twitter

En ese instante solo pidió una ayuda, y fue ahí cuando aparecieron sus compañeros en el momento justo, lanzándose encima de ellos, para después ser retirado de la zona incendiada. Había sido rescatado. No era todavía su hora. Y no podía estar más agradecido de sus amigos que actuaron heroicamente cuando el más lo necesitaba. A veces los héroes también necesitan ser salvados.

“Un poco de agua en la cara un trago de agua para remojar la garganta y seguimos trabajando hasta que lo controlamos entre los 6 cuarteles que habían (…) A veces hace falta un error así para sentirse bien bien vivo”

–contó Jero en Twitter

 

Pero luego de recuperarse y tomar un poco de agua, la jornada tenía que continuar. Su trabajo diario no había terminado y había otro incendio que apagar. Recorriendo las calles en el carro bomba recibieron un nuevo llamado, otras personas que necesitaban de su valentía y dedicación para que les rescataran de un siniestro.

Y a pesar de haber pasado por un momento en el que casi perdió la vida, Jero seguía con ganas de dar su vida para salvar las otros. “Qué lindo es ser bombero”, declara orgulloso, y con mucha razón.

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