Por Felipe Costa
23 febrero, 2021

Adarlele Andrade, fue diagnosticada con sarcoma de Ewing, un cáncer que afecta a los huesos, muy difícil de curar. A medida que avanzaba la enfermedad debió tomar morfina, llegando a aplicar 10 pastillas al días antes de su boda. El amor fue lo único que le mantuvo la sonrisa antes de decir adiós.

La celebración de una boda es un momento tan importante en la vida de quienes se casan como de sus invitados. Significa el fin de una etapa y el comienzo de otra absolutamente nueva, llena de compromisos y nuevos sueños. De esta manera se ilusionaba la joven Adarlele Andrade, aún sabiendo que le quedaba poco tiempo de vida, haciendo de su matrimonio, un proceso nuevo, pero para despedirse de sus seres queridos, informa Universa.

Ruan Pablo de Lara

Andrade, de 26 años, de Paraná, Brasil, decidió cumplir su sueño pese a todo pronóstico médico. Desde 2018 empezó una lenta y angustiosa lucha contra el cáncer, específicamente, sarcoma de Ewing, un tipo de cáncer que afecta a los huesos. Por años se sometió a distintas terapias para hallar la forma de eliminarlo, pero enfermedad seguía avanzando, quitándole casi toda clase de esperanzas.

Lo único que pudo haber ayudado a atravesar su malestar, fue encontrar el amor. En 2020 conoció a Ruan Pablo de Lara, un hombre de 28 años con el cual creó una conexión instantánea y muy real, que avanzó apasionadamente en cuestión de meses.

Ruan Pablo de Lara

La pareja fijó planes para casarse en 2020, pero debido a la pandemia no pudo concretarse, así que esperaron un tiempo a que la celebración pudiese darse de la forma más adecuada posible. Sin embargo, el mismo mes en que concretaron la idea de casarse, a Andrade le dieron la noticia de que comenzaría un nuevo tratamiento, únicamente paliativo ante su inminente muerte. El informe médico era definitivo y se venían días difíciles para la mujer.

Ruan, por su parte, conoció a Adarlele sabiendo su diagnóstico, dice que jamás fue algo que intercediera en lo que sentía y si se iba a casar lo haría por amor, no por lástima, de todas formas, si era necesario apresurar la boda un poco conociendo el nuevo informe médico, estaría más que dispuesto y seguro de su decisión.

Ruan Pablo de Lara

Días antes de la boda, Adarlele comenzó a sufrir severos ataques de dolor, por lo que se vio obligada a aumentar drásticamente las dosis de morfina. Sus familiares cuentan que al día llegó a tomar 10 pastillas.

Ruan Pablo de Lara

El día de la boda, dicen que fue diferente. Se sentía con energías, ilusionada y muy feliz, es más, ponerse su vestido la hizo olvidar todo su dolor, esperando el momento de subirse al altar. La boda fue un momento muy especial, la novia incluso se tomó el tiempo para una pequeña sesión de fotos. Entró a la iglesia en silla de ruedas, pero a medida que avanzaban se levantó y no tuvo problemas en estar de pie.

Tras la ceremonia, Ruan y Adarlele viajaron por cuatro días antes de ir a buscar los últimos resultados de la biopsia, pero al llegar al hospital y ver el informe, le indicaron que el cáncer había llegado a su médula espinal, teniendo que ser hospitalizada.

Ruan Pablo de Lara

La boda se realizó un 6 de febrero y 10 días después, la joven de 26 años falleció en la sala del hospital. Felipe, su padrino de bodas, afirma que Ruan le dio los últimos días más felices de su vida, pudiendo sacar lo más bello de ella, que era su sonrisa y su manera de afrontar el cáncer. Fue su forma de decir adiós.

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