Por Luis Lizama
3 junio, 2021

“Estoy tan feliz de haber hecho el trasplante para darle a Oliver el regalo de la vida, él piensa que ahora soy un superhéroe real. Fue muy estresante, pero el resultado final para mi hijo es lo único que importa”, dijo el padre del pequeño Oliver.

El amor de familia, de un padre y de una madre para con sus hijos, es simplemente infinito. Somos capaces de dar la vida por nuestros pequeños, con tal de darles un buen pasar y no verlos sufrir. El caso de John y el pequeño Oliver es un ejemplo claro y contundente.

Tiene apenas 4 años y durante su nacimiento lo diagnosticaron una terrible enfermedad renal. 

Pasó todo este tiempo con intensas diálisis, hasta que papá decidió donarle un riñón, para acabar el sufrimiento y obsequiarle una vida “normal”.

John Keitley

Oliver dice que su papá es un superhéroe de la vida real. ¡Y lo es!

Tras varios años en terapia, la familia oriunda de Birmingham (Inglaterra), su equipo médico confirmó que padre e hijo eran compatibles para un posible trasplante.

La ilusión de un mejor futuro les trajo esperanza, alegría y muchas ganas de seguir batallando. John Keitley, de 29 años, ni siquiera lo pensó y decidió darle su propio riñón al pequeño Oliver.

John Keitley

Todo eso ocurrió antes de la pandemia, pero una vez llegada, se canceló todo tipo de eventos como este. Recién el mes pasado pudieron realizar la cirugía. 

Fueron 4 horas intensas de gran trabajo, que afortunadamente terminaron bien y sin complicaciones.

“Estoy tan feliz de haber hecho el trasplante para darle a Oliver el regalo de la vida, él piensa que ahora soy un superhéroe real. Fue muy estresante, pero el resultado final para mi hijo es lo único que importa”.

–dijo John a Metro.co–

John Keitley

El pequeño Oliver está en la flor de su vida, donde quiere jugar, disfrutar y probar todo, es apenas un niño, uno muy curioso por lo demás. Lamentablemente, producto de su enfermedad, no había podido llevar una vida normal. 

Ahora, todo eso podrá ser parte del pasado.

John Keitley

El noble gesto de su padre es para aplaudir de pie.

El pequeño amante de los dinosaurios podrá correr, jugar y alimentarse con relativa normalidad. Deberá tomar medicamentos por el resto de su vida, pero al menos y ano necesitará de diálisis cada semana.

¡Felicidades!

Puede interesarte