Por Alejandro Basulto
26 julio, 2021

Cuando Jordan fue adoptado por Jerry Windle, él era un niño que se encontraba muy enfermo y desnutrido, que tuvo en su padre adoptivo no solo una salvación, sino que también la oportunidad de perseguir y alcanzar sus sueños.

Todo partió en la década de 1990, cuando en Estados Unidos, un hombre soltero y homosexual, llamado Jerry Windle, quiso hacer realidad su sueño de toda la vida: ser padre. Pero lamentablemente en esos años, todavía la adopción homoparental parecía un derecho todavía muy lejano a ser conquistado. Sin embargo, la esperanzas volvieron cuando un día comenzó a hojear un revista y leyó una historia sobre un hombre que había adoptado a un niño de Camboya, sin mencionarse en su caso la existencia de una madre. Viendo ahí Jerry su oportunidad.

Jordan Windle / Instagram

“La historia pasó a hablar sobre la relación cercana entre el padre y su hijo, y algo hizo clic en mi cabeza… El artículo daba el número telefónico [el de un servicio de adopción], así que llamé al número y dije ‘Acabo de leer un artículo, ¿es posible que una sola persona adopte un niño?’ y dijeron: ‘Sí, lo es'”

– dijo Jerry Windle a Today

Jordan Windle / Instagram

Fue así que meses después, ya sostenía en sus brazos a un niño que se encontraba muy enfermo y desnutrido. Ese era Jordan, su hijo, a quien amó desde el primero minuto. Un pequeño que llegó al orfanato ubicado en Camboya con solo un año de edad, para luego ser adoptado a sus dieciocho meses de vida. Pequeño que hoy dejó de serlo, ya que actualmente es un joven deportista, que nada menos es uno de los representantes de los Estados Unidos en el Equipo Olímpico de Buceo.  Y aunque sabe que lamentablemente su papá no podrá estar ahí, al lado suyo para verlo competir en Tokio 2020, está “súper emocionado” y siempre consciente de que si llegó hasta ese lugar, en gran parte se lo debe a su papá Jerry.

Jordan Windle / Instagram

“Por lo general, puedo escuchar a mi papá entre todos en la audiencia, lo cual es increíble. No tenerlo en los Juegos Olímpicos será diferente (…) Desearía que él estuviera allí, pero eso no cambia realmente lo que voy a hacer: divertirme, lucir un poco y montar un espectáculo para todos. Esa será mi intención. Espero que se sienta orgulloso (…) Hay mucha gente, muchos ojos puestos en mí, pero en todo caso, simplemente me emociona poder rendir al máximo y demostrar que todo este arduo trabajo, con suerte, puede dar sus frutos… Esto es un sueño que se hace realidad (…) Les digo a todos, cuando me preguntan por qué buceo, buceo exclusivamente por mi papá y cuánto le encanta verme (…) Sin él haciendo todos los sacrificios que ha hecho, y sin su amor y apoyo durante todo el tiempo que hemos estado juntos, realmente no estaría donde estoy hoy. Tengo que agradecerle por todo, todos mis logros. Ha sido un viaje increíble con él”

– declaró Jordan Windle

Jordan Windle / Instagram

Jerry fue fundamental para que este joven de origen camboyano empezara a entrenarse desde los siete años. Ya que fue a esa edad cuando un hombre llamado Tim O’Brien le dijo que su hijo le recordaba el legendario atleta del buceo, Greg Louganis, del que su padre había sido entrenador. Encontrando en el pequeño hijo de este hombre soltero y homosexual, una futura estrella del buceo olímpico.

Jordan Windle / Instagram

“Dijo que acababa de ver algo en Jordan, y era algo fisiológico pero también inexplicable, entonces Jordan dijo que quería ir a clases de buceo y yo dije ‘Está bien, si es algo que quieres hacer, hagámoslo’ (…) Y así, a los 7 años comenzó a bucear y ganó su primer campeonato nacional juvenil dos años después, lo que es casi sin precedentes para alguien que acaba de meterse en un deporte (…) Sé el arduo trabajo que ha puesto en ello, se lo ha ganado, y estoy realmente emocionado y orgulloso de que con su cuerpo técnico, haya podido lograr una hazaña tan asombrosa (…) Sé que Jordan sabe que estoy con él (…) El hecho de que físicamente no pueda estar allí es increíblemente decepcionante, porque me encanta el espectáculo que ofrece (…) Vamos a tener una gran fiesta de observación aquí en California (…) Este es el viaje de Jordan y este es el pináculo del mismo, y quiero que disfrute de esta experiencia lo mejor que pueda… Eso es lo que siempre he querido para él”

– contó Jerry Windle

A los 16 años, Jordan regresó a Camboya para competir en una exhibición de buceo que tenía como fin inspirar a los niños pequeños del país. Siendo él recibido por mucha gente y medios. Ya que a pesar de tener nacionalidad estadounidense, lo seguían como un héroe nacional camboyano. Vitoreando “Pisey”, su nombre original, varias veces. Lugar donde este joven le contó su historia a muchos huérfanos, ademá de decirles que pudo llegar a donde está gracias a su padre. Para luego mirar a los funcionarios del gobierno local y declarar: “Espero que les den a todos estos niños la oportunidad que me dio mi papá”.

Jordan Windle / Instagram

Desde ese momento pasaron seis años y hoy Jordan tiene 22 años. Joven que competirá por Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, teniendo la bandera de Camboya tatuada en su brazo y a su padre en el corazón.

 

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