Por Felipe Costa
22 enero, 2021

Michaela y Dave Robbins habían deseado ser padres y encontraron en la adopción una respuesta. Tras conocer a Noah, un niño con enfermedad crónica, supieron que era a él a quien querían en sus vidas. Juntar dinero y reacondicionar la casa no sería sencillo, por suerte sus vecinos estarían dispuestos a ayudar.

Para Michaela y Dave Robbins, la vida les cambió de tal manera que ya nunca será la misma. Cuando formaron matrimonio no estaba en sus planes adoptar, hasta que conocieron al pequeño Noah, un niño que les quitó el sueño apenas lo vieron, entendiéndolo como una señal cuando se generó un vínculo espontáneo entre los tres.

LeeAnn K

Michaela y Dave siempre habían deseado ser padres, por lo que encontraron en la adopción una respuesta a sus intentos. Por otra parte, se encontraba Noah, un niño de 5 años que fue fríamente abandonado por sus padres cuando tenía apenas un año, llegó a pasar por diferentes hogares y para cuando cumplió 3 llegó al Hogar de Niños de Pittsburgh y Centro Familiar Lemieux, donde se encargaron de cuidarlo.

Tiempo después, la pareja visitó el centro familiar, lugar donde conocieron a Noah. Se dieron cuenta que era especial y bastó hablar con él unos minutos para conectar naturalmente. En aquél momento ambos decidieron que era el niño que buscaban.

Michaela Robbins

El pequeño Noah siempre ha sido especial. Nació con una enfermedad crónica llamada artrogriposis, la cual causa una malformación en las articulaciones, limitando sus movimientos. Aquello llamó la atención de los Robbins quienes tendrían que comprometerse duramente si deseaban de verdad tener al niño de 5 años en sus vidas.

La pareja pasó por un entrenamiento, la capacitación de adopción en este caso sería especial debido a las necesidades particulares que tiene Noah, entre ellos, ejercicios, rutinas, alimentación y una casa adaptada.

Michaela Robbins

Ambos pasaron durante un año siendo capacitados, a la vez que habrían una página en Gofundme y así recaudar dinero. Debían comenzar a hacer el acondicionamiento para que Noah tuviese un hogar seguro.

Michaela Robbins

Cuatro amigos y vecinos se enteraron del proceso por el cual pasaba la pareja y decidieron ayudarlos, fue entonces que se organizaron para hacer de la casa el lugar perfecto para el pequeño Noah. Además de crear un fondo económico, junto a miembros de la iglesia construyeron una rampa para que el niño se pueda mover con mayor libertad.

Durante aquel año de distintas adaptaciones, Noah también tuvo que hacer un gran esfuerzo, al tener que someterse a 9 cirugías luego de que su estado de salud se complicara. De todas maneras, pudo recuperarse bien de todas.

Michaela Robbins

A fines de diciembre, para Navidad, tanto la pareja como Noah celebraron la gran noticia de que la adopción era oficial. El niño ya había estado viviendo momentáneamente con Michaela y Dave, pero saber que ahora sería definitivo llenó de felicidad a la nueva familia. De seguro el futuro del pequeño estará más acompañado que nunca gracias a unos padres increíbles y una comunidad que lo ha estado apoyando desde antes de conocerse.

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