Por Felipe Costa
5 abril, 2021

Danny iba de camino a casa de su novio cuando vio al pequeño bebé, aún con su cordón umbilical, abandonado en las escaleras del metro de Nueva York. Aquel instante cambió las vidas de la pareja, pero lo más importante, le brindaron una familia a un niño.

Tener un hijo a veces puede ser toda una sorpresa y no precisamente por un embarazado no planeado, sino porque en ocaciones la vida pone a las personas en la posición correcta, al igual que Danny y Pete, una pareja homosexual que en un instante de sus vidas se vio con la responsabilidad de criar a un recién nacido, luego de verlo abandonado, relata la BBC.

Pete Mercurio

Corría el año 2000, Danny iba de camino al departamento de su novio Pete, en plena ciudad de Nueva York. Apresurado por no querer llegar tarde, tomó el metro tren y cuando había llegado a la estación de destino, vio lo que en un principio pensó que era una muñeca botada en las escaleras, pero luego se fijó que sus pies se movían y que no era nada un juguete.

Danny tomó al bebé cubierto en un paño y notó que estaba desnudo. “¿Quién podía haber abandonado a un niño así?” se preguntaba, mientras gritaba por ayuda, para que alguien llamara a la policía.

Pete Mercurio

Eran tiempos en que la gente no tenía celulares, por lo que fue necesario ir hasta un teléfono público y llamar al 911. Danny dio aviso de que un recién nacido, aún con el cordón umbilical, había sido abandonado en el metro, pero al parecer no le creyeron con la primera llamada. Entonces, el hombre usó otra moneda para llamar a su novio y decirle que estaba en la estación con un bebé abandonado.

Pete salió de su casa y al llegar al metro, vio como la policía se llevaba al bebé y su novio era rodeado por un par de periodistas que se enteraron del asunto. Juntos se devolvieron a casa y luego de unos días le llegó la notificación a Danny citándolo al tribunal familiar para declarar como testigo en el abandono del menor.

Pete Mercurio

Lo que jamás esperaría Danny, es que la jueza le contara su intención de colocar al niño en un hogar preadoptivo lo más rápido posible y si él estaría dispuesto llevárselo a vivir con él. Ante las miradas de todos y muy nervioso, dijo que sí.

Pete Mercurio

Una vez en casa, el bebé sería cuidado por Danny y Pete, pero a este último no le agradaba mucho la idea. Tener un hijo significaría alimentar una boca más y despedirse de un montón de libertades repentinamente. Aquella visión de vida causó serias “discusiones acaloradas” entre la pareja llegando a pelear casi a diario.

Para Danny estaba claro el camino que quería recorrer y le dio un ultimátum a su novio. “Voy a seguir adelante con esto, estés a bordo o no Me gustaría que todos fuéramos una familia, me gustaría que hiciéramos esto juntos, pero si no estás listo, lo entiendo y lo haré contigo o sin ti”. Para entonces Pete no sabía bien que decidir, pero se dio a sí mismo la oportunidad de conocer al pequeño.

Pete Mercurio

Cuando la pareja visitó el hogar donde tenían al pequeño, Pete generó una conexión instantánea con el bebé. Se miraron a los ojos y el niño agarró su dedo con la pequeña manito y no lo soltó más. Aquello fue suficiente para convencerse de amarlo.

Pete Mercurio

Pete y Danny sabrían que no les tocaría una crianza sencilla, más allá de que no se sentían experimentados, como pareja homosexual tendrían que luchar con grandes prejuicios, pero el apoyo de sus familias siempre estuvo presente. Nombraron al bebé como Kevin, lo que sorprendió a la mamá de Danny. Kevin iba a ser el nombre de su primer hijo, pero lo perdió en el parto, así que ahora su nieto “era una señal del destino”.

Kevin fue creciendo rodeado de amor, sin mayores problemas, siempre orgulloso de quienes eran sus padres. A sus 11 años, vio la noticia de que en Nueva York se había aprobado el matrimonio homosexual, por lo que le preguntó a sus padres si estaban interesados. Pete y Danny ya eran un matrimonio de facto, pero no veían por qué no hacerlo oficial.

Pete Mercurio

La ceremonia fue sumamente especial, ya que la pareja se contactó con la jueza que en su momento le ofreció a Danny adoptar a Kevin, para que los vinculara. Era una forma de cerrar un círculo, estando eternamente agradecida por quien cambió sus vidas.

Pete Mercurio

Actualmente, Kevin tiene 20 años y es estudiante de Matemáticas e Informática en la universidad. Como padres, Danny y Pete han logrado disciplinar a su hijo de manera ejemplar, pero aseguran haber tenido suerte, ya que desde niño siempre fue muy respetuoso. Pese a los años, siguen manteniendo las costumbres familiares, recorren el parque, juegan béisbol y suben montañas, algo que planean seguir compartiendo el resto de sus vidas.

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