Por Luis Lizama
3 octubre, 2019

«Sabía que era el edificio de la universidad, pero no tenía idea de lo que vendría”, comentó Elcimar.

Todo esfuerzo tiene su recompensa, siempre. Aunque no logremos ver los réditos de forma inmediata, en algún momento llegan. Tardan años, pero llegan, el esfuerzo de hoy, serán tus logros del mañana. Elcimar Moreira lo sabe, tardó 10 años en lograr su objetivo, pero lo cumplió.

A los 22 años ayudó a su padre albañil a construir una universidad, 10 años después logró ingresar pero esta vez como alumno.

Pixabay

Cuando Elcimar pisó por primera vez la Universidad de Federal Fluminense (UFF) en 2009, ayudando a su padre que era albañil y trabajaba en construcción. No llevaba mochila, ni libros o cuadernos, pero sí instrumentos para trabajar.

Iban a ampliar un edificio de la universidad y él acompañó a su papá, sin pensar que más tarde querría ser alumno.

Imagen de archivo personal

“Mi padre era albañil y trabajador de la construcción, y también estaban trabajando en eso, uno de mis hermanos y mi tío. Cuando llegó el momento de golpear la losa, necesitaban otras personas, así que me llamaron a mí y a mi hermano. Sabía que era el edificio UFF, pero no tenía idea de lo que vendría”.

Comentó Elcimar a UOL Educacao.

Imagen de archivo personal

Pasaron 10 años de eso y tras largos esfuerzos, logró ingresar a la UFF. Entró a la carrera de Licenciatura en Física y ya va en el segundo semestre.

Lamentablemente tuvo que postergar su entrada a la educación superior, pues tuvo que trabajar para ayudar a su familia y a una pequeña niña de la cual fue padre. Pero lo logró, nunca es tarde.

Imagen de archivo personal

Moreira rindió el examen para ingresar a las universidades y afortunadamente pudo  entrar donde él quería: física en la UFF.

Hasta el día de hoy recuerda con gran orgullo el día en que se matriculó.

«Mi madre fue conmigo para inscribirme. Íbamos de habitación en habitación llevando documentación y registrándonos. Y yo pensando que no funcionaría, no lo creía.

La alegría de los pobres es de corta duración. En la última sala para entregar papeles, faltaban dos hojas, y corrí, desesperado, por las copias. Cuando regresé y lo entregué, el niño me dijo: ‘Felicitaciones. Estás en UFF! Entonces se cayó el tapón. Lo tuve! ¡Lo logré! Fue increíble».

Relató Elcimar para UOL Educacao.

Imagen de archivo personal

No ha sido fácil para el joven brasileño, pero a punta de esfuerzos y sacrificios, ha logrado ponerse a la par de sus compañeros. 

Como dice él, nunca renuncies a tus sueños.

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