Por Macarena Faunes
30 septiembre, 2021

A pesar de que está retirado hace más de 20 años, el corazón del pediatra Ivan Fontoura, de 94, le impide dejar de atender a los niños más necesitados de Pontal do Paraná, en Brasil. Los recibe en su consulta completamente gratis, brindándole los tratamientos que necesitan sin ningún costo.

Poner al servicio de los demás los conocimientos que aprendiste en la Universidad sin costo, es una de las maneras más nobles de agradecer y devolverle al destino la mano por haberte ayudado. Aunque estuviste a punto de rendirte, con mucho esfuerzo sacaste una carrera profesional y lograste surgir en la vida. Tienes que ocupar tus habilidades y retribuir con buenas acciones a la sociedad.

Ivan Fontoura, un pediatra de 94 años, atiende de manera gratuita a 30 niños en un hospital en Pontal do Paraná, en Brasil.

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El doctor se graduó a los 24 años en la Universidad Federal de Paraná y completó un posgrado y maestría en la Universidad de California. También realizó un doctorado en Sourbone, Francia.

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Ejerció durante más de 5o años, y se jubiló en 2005. Su último trabajo fue como director de un hospital, donde implementó medidas para brindarle una atención de mayor calidad y más humana a sus pacientes. Se tomó un año de descanso y después volvió a trabajar, esta vez de manera voluntaria y gratuita.

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El profesional ha dedicado su vida a atender las necesidades de un grupo de niños de Pontal do Paraná, una de las bahías más vulnerables de Brasil. Lo hace en compañía de Eva, su esposa, una enfermera que conoció en sus años de juventud. En conversaciones con el sitio web Aleteia, Ivan comentó que esta noble labor la realiza por el vínculo que siente con estos menores de escasos recursos, quienes lo necesitan. También admite que nada de esto podría ser posible sin la ayuda de Eva.

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“Siempre he estado conectado con niños necesitados y quería continuar. Había una necesidad de ayudar aquí, porque le gente me conoce y quieren que los atienda. Gracias al apoyo de mi esposa es posible hacerlo de mejor manera”.

-Ivan Fontoura, pediatra en clínica de Pontal do Paraná, Brasil a sitio web Aleteia-

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Sus 68 años de experiencia trabajando con niños generó hizo que este médico tenga un afecto especial por ellos, y los atenderá hasta que su estado físico lo permita. “Trabajaré hasta que mi cuerpo ya no pueda”, se sinceró al medio de comunicación.

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A pesar de su avanzada edad, el pediatra continúa con esta noble labor sin espera nada a cambio y no tiene pensando en detenerse. Los niños lo necesitan ahora y él está al pendiente de su salud cada día en su consulta. Le deseamos que viva por muchos años más para seguir necesitando a los menores más necesitados sin cobrar un peso a cambio.

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