Por Camilo Morales
10 enero, 2022

Como su perro le olfateaba sistemáticamente su pecho derecho, Anna Neary decidió hacerse una revisión. Gracias al diagnóstico temprano de cáncer de mama pudo salvar su vida.

Es cierto que los perros son seres que acompañan a sus dueños en todo lo que ellos hagan, ya que son animales muy fieles. Y eso también se da dentro de los hogares, en donde siguen a sus amos por cualquiera de sus rincones.

Pero un hábito que tenía su perro comenzó a extrañarle a Anna Neary, una mujer de 46 años proveniente de Yorkshire, Inglaterra, ya que el can empezó a olfatearle de manera muy sistemática su pecho derecho, cada vez que podía.

Anna Neary

Según información de Daily Mail, a Anna le molestaba que su labrador, llamado Harvey, no se despegara de ella durante 6 semanas y constantemente le pusiera su cabeza en uno de sus pechos

Él se sentaba en mi rodilla, pero siempre tocaba mi pecho derecho y yo me enojaba con él, así que simplemente apoyaba la cabeza allí“, detalló la mujer, quien siempre después de que su perro le insistía, ella lo dejaba quedarse ahí.

Anna Neary

Sin embargo, luego de que pasaron unas semanas, notó que tenía dos bultos extraños en su pecho, por lo que de inmediato tomó una hora para consultar en el médico. El resultado la dejó atónita: tenía un cáncer de mama en etapa uno que se había extendido a sus ganglios linfáticos. 

Anna entendió entonces que Harvey había notado que algo andaba mal en su cuerpo desde hace unas semanas. “Me da miedo pensar dónde estaría si no fuera por él. Sin él sería otra la historia“, contó la mujer.

Anna Neary

Y es que para ella Harvey es un verdadero héroe al advertirle sobre sus bultos en su pecho derecho, ya que de no haberlos encontrado a tiempo su cáncer habría estado más avanzado.

De ahí en adelante se sometió a una larga y compleja quimioterapia de casi 3 años, período en el cual también tuvo que someterse a una masectomía y una cirugía para extirparle un tumor de 5,5 centímetros. 

Anna Neary

Tras estar desempleada durante toda esa etapa, Anna contó que “Harvey estuvo ahí para mí todo el camino“, hasta que finalmente en 2020 los médicos le dijeron que había superado el cáncer gracias al diagnóstico temprano.

Para ella su gratitud con Harvey será de por vida. “Siempre he sido amable con él, pero estamos muy agradecidos. Es un perro tan asombroso e inteligente. Nos sentimos muy afortunados“, cerró Anna.

Puede interesarte