Por Alejandro Basulto
13 noviembre, 2020

“Mi madre me motivó desde niño a pesar de que muchas personas le tiraban onda negativa diciendo que no iba a llegar lejos. Ella siempre creyó en mí”, declaró Édgar Villasboa.

La perseverancia y esfuerzo del Édgar Villasboa, de 31 años, es digna de admirar y de destacar en todas las formas posibles. Debido a que pesar de ser un no vidente, recientemente regresó a su residencia desde la Universidad Nacional del Pilar, en Paraguay, luego de haber obtenido su título como abogado. El joven oriundo de San Juan Bautista de Ñeembucú, había dejado atrás su tranquilo y confortable pueblo para ir en búsqueda de metas y logros más ambiciosos, cuando muchos no creían en él. Hace 10 años dejó la casa de su madre con la esperanza de estudiar, y sus esfuerzos han dado frutos.

Gladys Carolina Portillo Martínez / Facebook

Pero no fue fácil. Nunca lo fue. Tuvo que trabajar como recepcionista de teléfono en la Municipalidad de Pilar, donde obtuvo el soporte económico para poder llevar adelante sus estudios y perseguir sus sueños. Los que alcanzó. Principalmente gracias a su propia perseverancia, pero su familia y sus compañeros que le ayudaron leyendo las lecciones en voz alta y debatiendo los textos para los exámenes, fueron fundamentales para la conquista de una de sus más importantes metas.

“Como todo estudiante que viene del interior, pasé por muchas cosas. Le debo mucho a mis compañeros y a las familias que me acogieron y estuvieron conmigo siempre, gracias a eso pude superar muchas barreras que como persona con discapacidad nos pone la sociedad mismo (…) Mi madre me motivó desde niño a pesar de que muchas personas le tiraban onda negativa diciendo que no iba a llegar lejos. Ella siempre creyó en mí”

– dijo Édgar Villasboa al medio Extra

Gladys Carolina Portillo Martínez / Facebook

Hace pocas horas recibió su título abogado, él que le debería haber llegado hace meses, cuando terminó sus estudios en diciembre del 2019. Pero la pandemia del COVID-19 ha cambiado los planes y la vida de muchos, sin embargo, nada pudo hacer ante el hecho de que Édgar es un nuevo abogado más de su nación. Joven que junto con sus compañeros espera que juren junto en su ciudad en vez de tener que hacer un largo viaje hasta la capital de Paraguay, Asunción.

Gladys Carolina Portillo Martínez / Facebook

“El mensaje que quiero dar es que no decaigan, que tengan mucha fuerza, estudien, especialmente las personas con discapacidad que por más dificultades que nos ponga el destino, podemos salir adelante con el apoyo de los compañeros y familiares. Siempre hay que luchar por nuestros sueños”

– declaró Édgar Villasboa

Esfuerzo de este joven no vidente de 31 años, que además de ser felicitado por su familia, amigos, compañeros y vecinos, también fue destacado por el mismo Decano de la Universidad Nacional de Pilar. “Ejemplo de persona digno de ser emulado. Es una inmensa alegría para nosotros haber contribuido a su formación profesional y por sobre todo compartir con una persona maravillosa”, expresó el Decano Dr. Victor Encina Silver a través del portal de Facebook de la casa de estudios.

 

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