Por Isidora Fuenzalida
16 octubre, 2020

Parte de nuestra sociedad está orientada hacia el uso excesivo de la tecnología. Sin embargo, hay opciones algo anticuadas pero muy educativas que no debemos pasar por alto.

A medida que nos adentramos más y más en un mundo impulsado por la tecnología, distraídos además por nuestros teléfonos, televisores y computadoras, encontrar el tiempo para leer puede ser un desafío. Pero para un niño, la lectura tuvo prioridad sobre todas las otras formas de entretenimiento.

Se trata de Mathew Flores, un niño de 12 años de Salt Lake City en Estados Unidos, quien no tenía dinero para comprar libros. El pequeño es amante de la lectura, vive en los suburbios y se encuentra alejado de las bibliotecas de su ciudad.

Scott G Winterton / Deseret News

Volantes, ofertas y publicidad es lo que Mathew devoraba. El cargamento de la correspondencia no deseada o correos basura eran la única alternativa que el niño tenía, lo que le pareció mejor que nada.

Así que cuando el cartero, Ron Lynch, se acercó a entregar a la familia de Mathew su correo, el pequeño de 12 años aprovechó la oportunidad para preguntarle a Lynch si había más correo basura que pudiera tener para leer.

Cuando Lynch escuchó esto, supo que podía conseguirle a Mathew algo mejor que correo basura para leer, conseguiría libros de verdad.

Youtube

Inmediatamente puso un post en Facebook, en donde animaba a otros a enviarle a Mathew sus libros favoritos para que los leyera.

Facebook

“Este joven, solo quería leer, ya sabes, y eso me tocó el corazón. Hay un Mathew en cada vecindario, en cada ciudad, en cada estado, en cada país del mundo”.

–dijo el cartero en una entrevista con Denver7

Gracias a Lynch y sus contactos de la red social que ayudaron regalando libros, ya no hay escasez de cosas para que Mathew lea ahora.

Scott G Winterton / Deseret News

A partir del post de Lynch, gente de todos los rincones del mundo le ha enviado libros, ayudándole a acumular una colección de cientos de ellos. Mathew está muy agradecido y planea enviar algunos de estos a sus primos en México.

Este es uno de los beneficios de la tecnología, la capacidad de conectar a miles de personas en todo el mundo al mismo tiempo. Sin su apoyo y esfuerzo en el envío de estos libros a Mathew, su colección no habría crecido al tamaño que tiene.

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