Por Daniela Morano
18 mayo, 2018

Fue un brutal recordatorio del peso de su trabajo.

Como oficiales de la policía, estos hombres y mujeres siempre están preparados para todo tipo de situación, sin importar lo que pase. Muchas veces deben enfrentarse a situaciones extremas, las cuales pueden llegar a alterar su sanidad mental. Toby LaFave es policía en Albuquerque, Nuevo México, hace años. Se convirtió en héroe local tras arrestar a 137 personas en estado de ebriedad durante el año 2017, pero este caso lo remeció más que cualquier otro.

Cuando iba patrullando de noche por la autopista, LaFeve se encontró con un Cadillac que avanzaba a 152km/h y esto llamó su atención, pues se movía de un lado a otro bruscamente. 

Durante años que patrulla las calles, y para él esto era una clara señal de que quien conducía, se encontraba intoxicado. Así que lo siguió.

Detuvo el coche y una mujer baja de él, incapaz de pararse derecha y admitiendo estar bajo el efecto del alcohol. Sin embargo el mayor problema fue cuando LaFeve vio que una niña iba sentada en el asiento del pasajero. 

La mujer le dice que la niña está asustada y este le dice que por supuesto, por la manera en que ella iba conduciendo, cualquiera estaría asustado.

Pero aunque salvar a esta niña fue algo importante para LaFeve, el momento crucial fue cuando abrió la cajuela del coche y vio coches para niños guardados atrás.

La cruda realidad a la que se enfrenta cada día lo golpeó aún más duro, pues la vida de otros pequeños podría haber terminado si las cosas hubieran ocurrido de manera levemente distinta. Una madre no puede ser así de irresponsable. 

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