Por Luis Lizama
17 diciembre, 2019

El docente impartía clases de Teoría de Gestión de las Organizaciones, pero el niño estaba un poco inquieto. Él ayudó a calmarlo y a que su madre se concentrara.

Muchas personas dicen que la vocación es un mito, es algo que ya no existe, del pasado. Puede que tengan razón, pues el dinero se ha transformado en prioridad para gran parte de la población. Sin embargo, todavía quedan personas buenas de corazón, que trabajan por algo más.

Este profesor argentino cargó al bebé de una alumna para que ella pudiese prestar atención. El niño estaba un poco inquieto, así que lo calmó y ayudó a que su madre tomara atención de la clase. 

Facebook: Ariel Bahiano Figueroa

Fue reconocido con las fotografías y una publicación en la red social Facebook, donde suma miles de interacciones celebrando la buena acción.

CONCEPCIÓN – TUCUMANESTO ES VOCACIÓN SEÑORES Y GENEROSIDAD.LOS QUE LO CONOCEMOS SABEMOS DE SU CAPACIDAD,…

Posted by Ariel Bahiano Figueroa on Monday, April 8, 2019

Su nombre es Julio Cruz y es argentino. Es profesor en diversos lugares y lo suyo es más que el dinero, es la vocación real, esa que ya casi no existe.

“¡Una alumna concurre al establecimiento escolar con su hijo y el profesor, Julio Cruz, miren cómo la ayuda a aprender, para que pueda dedicarle tiempo escolar al aula!”.

Dice la publicación donde se cuenta la historia de Julio.

Facebook: Ariel Bahiano Figueroa

Según relata el autor del escrito, él también fue su alumno, pero en otro establecimiento al parecer.  Además, en una ocasión lo llevó hasta su casa para comprarle bonos de lotería de beneficencia, que eran para cooperar con otro alumno. Recalca que esto no es algo de ahora, así que sus acciones toman todavía más mérito.

Facebook: Ariel Bahiano Figueroa

La madre del pequeño, en tanto, explicó que muchas personas de la escuela la han ayudado. No se ha sentido sola ni marginada por tener a un pequeño. Ahora, con el gran gesto de Julio, el profesor solidario, las cosas se han vuelto más entretenidas y cómodas.

“Él y ellos son un gran orgullo para la educación argentina. Son personas que no les importa el qué dirán y ayudan a quien lo necesita sin pedir nada”.

Expresó la joven madre y estudiante.

Eso ocurre cuando la vocación sí existe, cuando el dinero pasa a otro plano y sólo importa la satisfacción de hacer el bien.

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