Por Mariana Meza
7 mayo, 2021

Robin Mach, de Missouri, EE.UU., es la maestra de preescolar de Kayleigh Kulage (5) y quiso ayudar a su pequeña estudiante que se debía someter a diálisis todos los días.

Gestos como este siempre vale la pena contar. Y es que no todos los días se conocen personas tan buenas como una profesora de preescolar en Missouri, Estados Unidos, quien al ver todo el sufrimiento por el que tenía que pasar su alumna de 5 años, decidió donarle su riñón para mejorar su calidad de vida. La pequeña presenta diferentes problemas de salud y debía someterse a diálisis todos los días, por lo que esta maestra no se quiso quedar de brazos cruzados y le dio uno de los mejores regalos que alguien podría recibir.

DESIREE KULAGE

Kayleigh Kulage tiene 5 años, va en preescolar y desde que nació ha pasado más tiempo del que debería entre hospitales y tratamientos médicos: nació prematura con 26 semanas de gestación y sus primeros 150 días los pasó en la Unidad de Cuidad Intensivos Neonatales (UCIN).

A la pequeña, además, se le diagnosticó una ceguera parcial, su sistema inmunológico está comprometido y presenta problemas renales que la obligan a realizarse 11 horas de diálisis todos los días. Kayleigh necesitaba un riñón con urgencia.

El tema de la donación de órganos sigue siendo complicado, es por eso que los padres de la pequeña, Josh y Desiree Kulage, estaban completamente desesperados tratando de encontrar un riñón para su hija.

DESIREE KULAGE

Cuando llegó el momento en que Kayleigh logró tener el peso y estatura mínima para recibir un transplante, un riñón apareció en el momento preciso. Y era de la persona que menos esperaban: su profesora de preescolar, Robin Mach, de 46 años.

Según contó Mach, maestra de educación especial de la primera infancia, a PEOPLE, ella llevaba dos años dándole clases a la pequeña y, cuando supo que necesitaba un órgano tan vital como el riñón, “no lo pensó dos veces” y se ofreció a ser la donante sin pensarlo.

“Le pregunté a Desiree un día, porque sabía que Kayleigh realmente lo necesitaba, así que pensé, ‘¿Por qué no intentarlo?'”, contó Mach a PEOPLE, quien dijo que Kayleigh es “valiente y enérgica” y que “es muy divertido ser su maestra”.

ROBIN MACH

Así, tras tres meses de pruebas, Mach calificó como candidata para donarle su riñón a su pequeña alumna. “Me sentí muy aliviado y emocionado cuando me enteré porque el riñón de Kayleigh provenía de alguien que conocíamos”, comentó la madre de Kayleigh al medio estadounidense.

El día del transplante llegó en febrero. Luego de una operación de seis horas la pequeña Kayleigh ya tenía su nuevo riñón. Robin fue operada en el Hospital de la Universidad de Saint Louis, donde le extirparon su órgano que después fue trasladado al Hospital de Niños Cardinal Glennon.

Desiree le dijo a PEOPLE que su hija se estaba recuperando bien y que “es una niña extremadamente resistente, le gusta señalar su cicatriz y mostrar su nuevo riñón”. Aunque admite que Kayleigh aún no entiende de quien era su nuevo órgano vital, pero dice que ve a su profesora como “su compañera de juegos”.

ROBIN MACH

Mach, por su parte, dijo que sintió dolor durante las primera semanas de la operación, pero que fue una buena recuperación. “No creo que la gente se dé cuenta de lo fácil que es donar [un órgano], así que espero que al compartir nuestra historia, más personas pensarán en hacerlo”, comentó.

Según la madre de Kayleigh, la evolución de su hija ha sido muy notoria: ya no debe dializarse todos los días , su piel está retomando su color y puede disfrutar de un buen baño antes de dormir. “Donar un riñón es realmente extraordinario, salva la vida de las personas y les brinda una mejor calidad de vida”, explicó.

Por último, Robin confesó que “si un niño necesita una mochila o zapatos en la escuela, le consigo la mochila o los zapatos. Es casi lo mismo… Kayleigh necesitaba un riñón, y lo que sea que necesite, se lo voy a dar”. 

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