Por Moisés Valenzuela
22 octubre, 2018

Antes de despedirse, el hombre sacó un papel arrugado y escribió en él. Sonrió y se fue.

Los actos de bondad nunca son en vano. Aunque a veces no sepas lo que suceda después, debes estar seguro que alguien valorará lo que hiciste. Si no nos crees, sólo lee esta historia.

Casey Fischer es una estudiante que cada día entra al mismo Dunkin Donuts para tomar un café a media mañana. Aprovecha sus ratos libres entre clases para ir, ya que además de ser alumna de la Universidad Southern New Hampshire, es madre de una bebé de un año y por eso entendemos su necesidad de café. 

Facebook / Casey Fischer

Sin embargo, su rutina un día cambió por completo: antes de entrar a la tienda, vio que un hombre estaba sentado en la carretera. Aparentemente vivía en la calle y juntaba dinero para poder comer. Casey se conmovió.

Luego, mientras esperaba en la fila, el hombre entró también. Contaba monedas para poder pagar algo. Entonces la joven decidió acercarse y hablar con él. Le compró un café y un panecillo y lo invitó a comer.

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Mientras comían, ambos comenzaron a contar un poco sobre sus vidas. Casey finalmente supo que el hombre se llamaba Chris, que jamás conoció a su padre, que perdió a su madre producto de un cáncer terminal y que las drogas lo habían convertido en alguien que no quería ser, porque él siempre quiso ser alguien de quien su mamá se sintiera orgullosa.

Además, Chris le contó que la gente no lo trataba bien por vivir en la calle. Casey estaba conmovida, tanto que se quedaron charlando durante mucho tiempo. Más tarde se despidieron, felices de haber compartido ese momento juntos. Pero ahí vino el momento más emotivo.

Antes de despedirse y de que la joven volviera a sus clases, el hombre le pidió que esperara un momento. Sacó un recibo arrugado de su bolsillo y escribió una nota. Sonrió y se fue. 

Facebook / Casey Fischer

Cuando Casey abrió el papel y leyó, quedó sin palabras: «Quería suicidarme hoy, gracias a ti no lo hice. Gracias, hermosa persona», decía el mensaje.

Si Casey y Chris no se hubieran encontrado ese día, probablemente la historia habría sido diferente.

Facebook / Casey Fischer

La joven compartió la historia en su perfil de Facebook, donde rápidamente se volvió viral. En poco tiempo alcanzó muchas reacciones de gente que elogió su actitud. Todos felicitaban a Casey por su desinteresada acción que, sin esperarlo, salvó la vida de un hombre y le dio nuevas ganas de seguir adelante.

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