Por Felipe Costa
27 noviembre, 2020

En la carta la niña pedía leche para su hermanito y pan para la familia, pues hay días en que no tienen nada que comer.

Este 2020 la navidad para muchos será distinta. Hay personas que ya se hacen la idea de tener que pasar la noche nueva separados de algunos familiares, otros de una manera más austera debido a los problemas económicos que pudo haberles traído la pandemia, pero hay otras que luchan día a día por sobrevivir, y fechas como la navidad están lejos de intentar ser épocas dominadas por el consumo, sin embargo, eso no significa que sea mejor.

Emanuelly es una niña de 9 años que vive en el sector de Anápolis, Goiás, en Brasil, su realidad se diferencia a la de muchos niños de su país puesto que su familia no vive ni cerca de tener una situación económica estable. Su madre es peluquera y lleva desempleada ya 3 años. Hace unas semanas, la niña le escribió a Santa Claus pidiendo comida.

Familia de Emanuelly – R7

El día a día lo viven a penas, su hermano no tiene una guardería a la que ir y la comida la racionan como pueden ya que subsisten a base de donaciones, las cuales, no siempre son suficientes.

De una manera muy inocente, la niña decidió por hacer una carta a Santa Claus ahora que se acercan las navidades, pero ésta sería particular, porque no pediría ni ropa ni juguetes, sino comida, leche, pan y té para su hermanito y su familia que no tienen qué comer.

Carta de Emanuelly – R7

“Hola Papá Noel, tenía muchas ganas de que me regalaras una caja de leche para mi hermano pequeño, y toddy (leche) para poner en su biberón. Tenía muchas ganas de que nos regalaras mucho pan y para tomar café, porque hay días que no tomamos café porque no hay nada”.

–Emanuelly carta a Santa Claus

Emanuelly – R7

La madre decidió tomar el noble gesto de su hija y subir la carta a las redes, la cual para sorpresa se comenzó a viralizar y mucha gente comenzó a pedir detalles para hacer llegar comida a la casa de la pequeña Emanuelly.

Donaciones – R7

Llegó fruta, pan, leche, verduras y bebidas. La vida les comenzó a sonreír pues ya no tenían que pensar si comer o no al día siguiente. Además, algunas personas comenzaron a depositar dinero en la cuenta de la madre para las emergencias de los niños. Tanto la niña como la familia se sentían bendecidos por la ayuda que sin dudas ya les comenzó a cambiar la vida.

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