Por Diego Aspillaga
2 marzo, 2020

Cuando Luke Grenfell-Shaw, de 25 años, supo que estaba en la etapa terminal de un agresivo cáncer, su vida se desmoronó. Pero un tiempo después decidió que la enfermedad no le impediría vivir al máximo. “No tiene por qué ser un límite”, asegura.

Luke estaba en la mejor etapa de su vida. Tenía apenas 24 años, ya tenía un título universitario de la prestigiosa Universidad de Oxford y tenía un buen trabajo que le permitía hacer lo que le gustaba y recibir un buen sueldo por eso.

Deportista, amistoso y siempre positivo, el futuro de este joven británico se veía brillante, tenía toda la vida por delante. O al menos eso pensaba. 

Luke Grenfell-Shaw

Todo se vino abajo de repente. Mientras enseñaba inglés en un pequeño pueblo de Siberia, el joven comenzó a sentir un fuerte dolor en uno de sus hombros, el cual no parecía responder a la medicación que tomaba para controlarlo.

Cuando fue a la enfermería de la escuela para pedir ayuda, la cara de la enfermera que lo atendió le dio a entender que había algo muy mal. La hinchazón que tenía en su hombro y que le provocaba el dolor parecía ser un tumor del porte de un puño, por lo que tuvo que abandonar sus labore y dirigirse de urgencia a su pueblo natal de Bristol para buscar ayuda médica.

“Tenía 24 años, en el mejor momento de mi salud, había hecho un ultra maratón”, le dice Luke a Metro.co.uk. “48 horas después, estaba de regreso en el Reino Unido, en el hospital con una aguja de biopsia que sobresalía de mi espalda”.

Luke Grenfell-Shaw

El 19 de junio de 2018, los médicos llegaron con una verdadera sentencia de muerte: tenía cáncer terminal. En este punto, tenía una hinchazón en la espalda y un bulto del tamaño de su puño debajo de la axila izquierda.

“Me había dado cuenta de que era cáncer, pero lo que me sorprendió fue el hecho de que era cáncer en etapa cuatro”, dice Luke.

“Ese día, sentí que mi vida se había desintegrado. Cada expectativa que tenía, y pensé que estaba justificado en tenerla, simplemente se vino abajo. Mi vida había sido cómoda y convencional, trabajé duro y obtuve recompensas, en términos de educación, trabajos, cosas así, todo eso fue quitado“, dijo.

Luke Grenfell-Shaw

Pero lejos de dejar que ese pensamiento consumiera la poca vida que supuestamente le queda, el joven decidió demostrar que tener una enfermedad terminal no significa que no se puede disfrutar de la vida y hacer cosas extraordinarias. 

Es por esto que dejó su trabajo y decretó que viviría una aventura, que conocería el mundo y a otros pacientes con cáncer, que probaría que el cáncer sólo termina con las ganas de vivir si uno mismo lo deja.

Luke se subirá a una bicicleta tandem (bicicleta doble) y compartirá con extraños y conocidos un viaje desde su natal Bristol hasta Beijing, China. Serán más de 8.000 kilómetros de aventuras, de introspección, de desafíos y de experiencias enriquecedoras.

Luke Grenfell-Shaw

“Me di cuenta de que el futuro tenía que ser ahora. Este viaje es algo que voy a disfrutar. Será la experiencia más rica y satisfactoria que pueda tener, esa es la motivación principal. Lo que más me entusiasma es que me acompañen jóvenes que también tienen cáncer” explica.

Luke quiere ofrecer una narrativa alternativa sobre lo que es posible para las personas que viven con cáncer, y al traer a otras personas, pretende demostrar que lo que está haciendo no es realmente excepcional.

Luke Grenfell-Shaw

“El cáncer en realidad no tiene que ser una enfermedad que limite la vida. De alguna manera, puede eliminar barreras y ayudar a las personas a perseguir lo que realmente quieren”, asegura.

Además de cambiar la narrativa sobre los pacientes con cáncer y crear conciencia, Luke también quiere recaudar fondos vitales con su desafío. El objetivo inicial era recaudar 30 mil dólares, 1 por cada kilómetro recorrido. Sorprendentemente, Luke alcanzó este objetivo apenas 15 días después de la expedición. El nuevo objetivo es recaudar 157 mil dólares y Luke está alrededor de un tercio del camino hacia ese nuevo objetivo.

Luke Grenfell-Shaw

El cáncer de Luke no le impedirá seguir viviendo su vida. Puede que ésta termine antes de lo previsto, pero hasta que eso pase, la aprovechará con todas sus ganas y vivirá al máximo.

 

 

 

 

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