Por Constanza Suárez
10 enero, 2019

“Si me tomaba cinco horas o cinco sesiones, estaba dispuesto a hacerlo. Se sentó como un campeón, no se quejó ni renunció, ¡y lo hicimos!”, escribió el tatuador de Buzz.

Desde que era un niño que Buzz quería un tatuaje en su piel. Solía pegar los falsos todo el tiempo y “enloquecía” cuando se borraban, contó su madre Sandi Green a KTVU. Ella le dijo entonces que debía esperar hasta ser mayor para conseguir uno real.

Sin embargo, cuando el joven Buzz tuvo la edad suficiente para entintar su piel, muchas de las tiendas en las que preguntaba, se negaban a hacerlo o le ofrecían precios extremadamente altos.

Sandi asegura que de algún modo era “comprensible”, porque su hijo es autista y además es un chico muy alto y pesa 90 kilos, por lo que tatuarlo podría ser peligroso. No sabían cómo reaccionaría a la aguja.

Afortunadamente para su cumpleaños número 23, Buzz pudo hacer realidad su sueño. Tras una ardua búsqueda, encontraron a Pat Masga que trabaja en Northwest Inkorporated, y él estuvo dispuesto a ayudarlo.

Northwest Inkorporated

“Cuando llegó Buzz tenía una gran sonrisa. Desde el momento en que lo conocí, me dije a mí mismo que este tatuaje se haría, sin importar los ajustes que tenga que hacer “, dijo Masga. “Si me tomaba cinco horas o cinco sesiones, estaba dispuesto a hacerlo. Se sentó como un campeón, no se quejó ni renunció, ¡y lo hicimos! “, añadió.

Northwest Inkorporated

Y Buzz al fin pudo tener a Tommy Pickles del show de Nickelodeon y no podía estar más feliz.

Northwest Inkorporated

Masga compartió en Facebook detalles de su encuentro con este especial joven, donde contó que Buzz se sentó como una “roca” y fue positivo durante todo el proceso. “Por eso sé como Buzz y no dejes que te digan que algo es imposible”, agregó.

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