Sus 6 damas de honor se encargaron del resto.

Jen Brown, de 27 años de edad, estaba rebosante de alegría porque faltaban muy pocos meses para el día de su boda soñada. El banquete, las flores, el salón, todo estaba listo, y la futura novia había encontrado el vestido perfecto con el que se imaginaba caminando al altar.

Pero cuando todo parecía color de rosa, el corazón de Jen quedó roto en mil pedazos.

AP

Su prometido, Jared Sander, de 29 años de edad, rompió el compromiso justo antes de la boda y terminó con el noviazgo de 2 años. Pero Jen, después de llorar por sus heridas, hizo una fiesta en donde su vestido de novia fue el protagonista.

AP

Le costó mucho trabajo tomar esta decisión pero por fin se convenció de que de alguna forma debía deshacerse de ese “trapo” de $1,300 dólares.

AP

Fue tu terapia, medicina y cierre perfecto para su ciclo de dolor después de haber llorado lo suficiente y haberse dado cuenta de todo lo que valía como mujer.

AP

“Fue un día de distracción para mi corazón roto”, dijo la novia mientras se divertía con el vestido de novia que nunca usó.

AP
AP
AP

Invitó a sus 6 damas de honor a una fiesta de colores, brindaron con champaña y disfrutaron de la vida.

AP
AP
AP

El broche de oro de la celebración fue quemar el vestido como símbolo de acabar con el mal trago que había nublado los soleados días de Jen.

AP

Jen dejó las tristezas y permitió que sólo las alegrías se apoderaran de su vida a partir de ese momento.

AP

¿Qué habrías hecho en el lugar de Jen?

Te puede interesar