Por Mariana Meza
15 febrero, 2021

María Cardoso es de Brasil y decidió que no quería depender de su familia para comprar sus cosas. Como parte de un juego pidió ayuda para escribir un currículum y su bisnieta lo envió. Su caso se dio a conocer y una empresa se comprometió a regalarle botellas de vino todos los meses.

Nunca es tarde para trabajar y una anciana de 101 años en Brasil lo sabe. Aunque la tercera edad debería disfrutar de su vejez sin preocupaciones, una jubilada brasileña no se quiso quedar de brazos cruzados, escribió su currículum con ayuda de su familia y lo enviaron a una empresa en São Paulo sin saber las repercusiones que tendría. Se volvió viral.

Archivo personal / Pâmela Cristina Matias Gomes

“Quiero trabajar para comprar mis ‘vinositos’, mi ‘carnesita’, para no depender solo de la hija, para ayudar un poco”, dice María Cardoso (101), según detalla el medio brasileño G1. Cardoso aún se siente capaz de valerse por sí misma y su familia la ayudó haciéndole un CV como parte de un juego. Aunque llegó bastante lejos.

Archivo personal / Pâmela Cristina Matias Gomes

Pâmela Cristina Matias Gomes, bisnieta de María, comentó a G1 que varios integrantes de su familia trabajan en una empacadora de carne en Promissão, São Paulo, Brasil, y que su bisabuela siempre quiso trabajar allí.

Su familia quiso cumplir su sueño y, como parte de un juego, le ayudaron a escribir su currículum y su bisnieta Pâmela lo envió a los reclutadores a través de un grupo de WhatsApp. Llegó a las manos de Juliana Araújo, la analista de atracción y selección, y ella quedó sorprendida.

Captura Facebook

“Ella envió un mensaje: ‘Juliana, haz una entrevista con mi abuela’. Luego, cuando vi la fecha de nacimiento, me asusté y dije: ‘Por el amor de Dios, llévame el currículum’. Luego lo tomó y encontré lo más lindo, con su foto”, escribió Juliana en Facebook. Y María se volvió viral.

“Lo compartí porque fue algo que cambió mi día, esta señora con esta lección sobre el empoderamiento femenino, dándonos esta clase”, contó Juliana según consignó G1. Resulta que doña María no completó sus estudios porque comenzó a trabajar en el campo desde los 9 años y confesó que hizo el CV como parte de un juego debido a que no sabe escribir.

Rafael Ferraz / TV TEM

Como uno de los objetivos de María era poder comprar sus propios vinos, una empresa vinícola se enteró de su caso, se puso en contacto con su familia y se comprometió a regalarle botellas todos los meses a la anciana.

Por su parte, la analista de selección dijo que cuando termine la pandemia le dará a María un recorrido por la empresa. “Hay muchas empresas que se están poniendo en contacto, quieren su teléfono y ya ha ganado mucho vino que yo sepa. Es una celebridad en la ciudad, todo el mundo habla de eso”, finalizó Juliana.

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