Por Ignacio Mardones
29 abril, 2016

Todas las madres tienen que ver esto.

Los niños son sumamente sensibles y pueden captar cosas que lo adultos no. La conexión más grande la tienen con sus madres. Ellos reconocen sus modos, sus olores, sin embargo quizás hay algo más «mágico» que también saben percibir. El cariño que una mamá le entrega a su hijo es único e irrepetible. El experimento que presentamos a continuación intenta probar eso. Puedes verlo aquí y sacar tus propias conclusiones:

httpv://youtu.be/voTbiMUqGvc

Los pequeños se pusieron de espaldas tapándose los ojos y esperaron a que diferentes mujeres llegaran a abrazarlos.

Ellos iban diciendo sí o no, dependiendo de cómo sintieran el contacto.

Y resultó como esperabas… ¡Las reconocieron!

¿Crees que tu hijo reconocería un abrazo tuyo? 

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