Por Cristofer García
12 noviembre, 2020

“Por el hecho de ser gay no vas a educar ni mejor ni peor a tu hijo”, dijo Gabriel, quien fue adoptado cuando tenía solo 2 años. “Me gusta cómo me han educado”, sentenció.

Si aún existe el prejuicio de que lo padres del mismo sexo que adoptan y crían a un hijo es una mala opción, este es un testimonio más de que la sexualidad nada tiene que ver con la educación y formación de un pequeño. Un buen desarrollo como persona no dependerá de la orientación sexual, sino de los valores que sean inculcados.

Gabriel es un joven que fue adoptado cuando tenía solo dos años por una pareja gay. Luego de un largo proceso de adopción, David y Jesús, lograron traer desde Rusia hasta España a su pequeño, para conformar una familia. Ahora, cuando ya él está grande, relata que su educación siempre fue la mejor.

Freeda

“Por el hecho de ser gay no vas a educar ni mejor ni peor a tu hijo, es depende de como seas tú, no tu sexualidad, comentó Gabriel en conversación con Freeda.

Freeda

“Me han educado para saber comportarme, respetar a la gente, me han enseñado también a no tener cadenas, siempre hemos tenido esa confianza para hablar de lo que sea, para preguntarles lo que sea, aunque tenga un poco de vergüenza a veces”, agregó.

Freeda

Cada vez es más común ver hijos criados por parejas de la comunidad LGTBI, gracias a que los tabúes se han ido rompiendo. Casos como el de Gabriel demuestran que no es ningún error tampoco, además, otros estudios han revelado que los hijos de parejas homosexuales son mejores a nivel educativo.

“Cuando se enteran que tengo dos padres me preguntan qué se siente al no tener madre, y bueno, la que siempre digo es que se ven calzoncillos y no bragas, pero es lo único”, dijo Gabriel.

Freeda

Y es que, cuando tuvo la oportunidad de estudiar un año de intercambio en Irlanda, vivió con una familia tradicional, donde pudo comprobar que el comportamiento y educación que recibió en su propio hogar no era distinta. Eso lo hace sentir orgullo de sus padres.

“Me gusta mucho la forma cómo me han educado, cómo me hablan, que se sientan orgullosos de lo que han hecho, de su creación”, expresó.

Freeda

Gabriel, tal como los son sus padres, se ha vuelto un activista de la comunidad LGTBI, para llevar su testimonio hasta quienes aún miran con prejuicio la adopción de hijos por parte de parejas gay.

Puede interesarte