Por Cristofer García
15 febrero, 2021

La relación entre Guilherme, de 10 años, y su antigua niñera, Reinivalda, era tan fuerte que el pequeño no superó cuando ella tuvo que marcharse. Sin embargo, tratarán de verse más seguido.

Es normal que los niños desarrollen relaciones afectivas con personas cercanas a su familia. Por eso es común que ellos quieran estar cerca de estas personas e incluso tratarlas como si fueran un miembro más del hogar.

Este es el caso de un pequeño de 10 años que, para el día de su cumpleaños solo tenía un deseo, quería ver de nuevo a su antigua niñera. Sus padres decidieron darle el único regalo que pedía y así se reencontró con su añorada cuidadora.

Gláucia Souza

Según reseñó Crescer, el abrazo entre Reinivalda Alves, de 44 años, y el pequeño Guilherme conmovió a muchas personas, después de que su deseo se volviera realidad. Ella fue como una madre para él durante su crianza, por ello cuándo se tuvo que marchar nada fue igual.

Desde hace dos años no la había visto, debido a que esta niñera tuvo que regresar desde Sao Paulo, Brasil, a su residencia en Bahía. No obstante, al saber lo importante que era para su hijo reencontrarse con ella, la familia lo planificó todo como una sorpresa para su cumpleaños, el 7 de febrero.

Gláucia Souza

Es por eso que cuando volvieron a juntarse, se dieron un abrazo tan fuerte que podía durar toda la eternidad. La escena se volvió popular en redes sociales, por lo tierna que fue.

“En ese momento, Alan (su otro hijo) era un bebé. Tuve que volver a trabajar y necesitaba que alguien me ayudara. Pronto, descubrí que estaba embarazada de Guilherme. No era un embarazo planeado”, dijo Gláucia Souza, madre de Guilherme, Alan y Liz, en conversación con Crescer.

Gláucia Souza

Re (como le llaman a la niñera por cariño) siguió todo el embarazo, fue a consultas conmigo, nació Guilherme y, aun sin tener hijos, tuvo una gran experiencia. Hizo un curso de niñera y me dio el mayor apoyo con ambos. Después de tres años, volví a trabajar y ella se hizo cargo cuidar de ellos. Ella y Guilherme siempre tuvieron una conexión muy fuerte“, agregó.

Tan buena era la relación de los niños con Re, que hasta comenzaron a llamarla mamá y a darles regalos en el Día de las Madres. Todo iba tan bien hasta que Reinivalda se enfermó en 2018 y tuvo que volver a Bahía.

Gláucia Souza

“¡Fue un ‘grito’! Mi piso se abrió, porque ella lo era todo para mí. Pude estudiar, trabajar gracias a ella. ¡Ella fue mi apoyo! Cuando se fue, ya tenía a Liz también. Alan estaba mal, pero Guilherme se puso muy, muy mal e incluso necesitó terapia. Contraté a otras niñeras, pero él dijo que no le gustaban“, comentó la madre.

“Entonces vio que no había manera y que tenía que seguir con su vida. Pero siempre intercambiaban mensajes y, en fin de año, él pidió verla. Incluso lo intenté, pero no fue posible. Hablé con mi esposo y acordamos traerla. Le escribí y ella aceptó. Reservé el viaje y llegó en su cumpleaños. Desde que llegó, Re lo ha visto todos los días, ¡están pegados! Ella prometió que vendría más a menudo”, agregó Gláucia.

Gláucia Souza

Mientras, Re afirmó que, aunque no tiene planeado regresar a Sao Paulo, hará un esfuerzo para regresar en algunas oportunidades para visitar a los niños, que quiere como sus propios hijos.

“Por ahora, no tengo la intención de volver a Sao Paulo, porque mis padres son viejos, me necesitan. Estoy muy dividida y con el corazón roto. ¡Pero tendrá que ser de vez en cuando! Mi esposo también está en Bahía y no quiere venir a Sao Paulo. Entonces, tengo que volver allí”, dijo Re.

En alguna oportunidad Re quedó embarazada, pero perdió a su hijo. Ahora, a sus 44 años, no piensa en tener ningún hijo, pero si cuidará a sus sobrinos como suyos. Además, siente que vivió al experiencia de ser madre cuando acompañó a Guilherme desde que nació hasta sus 7 años.

Puede interesarte