Por Mariana Meza
13 enero, 2021

Noah (20) y Ariel (16) padecen de nefronoptisis, una enfermedad que afecta el funcionamiento del riñón, causando inflamación y cicatrices. Solo son compatibles con su madre.

No cabe duda de que los padres harían lo que fuera con tal de que sus hijos estén sanos.

Justamente a esa situación se ve enfrentada Sarah Bingham (48), una mujer del norte de Inglaterra que debe decidir a quién de sus dos hijos le dona uno de sus riñones. Ambos sufren la misma condición: nefronoptisis, una enfermedad genética que se presenta en la infancia y que afecta el funcionamiento de este órgano vital, causando inflamación y cicatrices.

Noah (20) y Ariel (16) son dos de los tres hijos de la familia Bingham que padecen la misma enfermedad. Actualmente su salud ha empeorado, por lo que ambos necesitan un transplante de riñón y, aunque su madre es compatible, no ocurre lo mismo con su esposo Darryl.

Familia Bingham

“Solo tengo uno que puedo donar”, comentó angustiada la mujer a BBC Mundo. Según cuenta, tenía todo listo para donar uno de sus riñones a su hija cuando su otro hijo sufrió una insuficiencia renal y los médicos le informaron que también necesitaría un transplante.

Familia Bingham

“Los equipos médicos renales no te presionan [para tomar una decisión], porque te estás arriesgando al donar un riñón. Tienes que tomar esa decisión tú misma“, explicó Sarah a la señal televisiva.

Todo comenzó en 2016, cuando Ariel (16) empezó a sentir un profundo cansancio que cada vez se hacía más constante. Aunque en un principio fue atribuido al estrés de los exámenes escolares, las pruebas realizadas en el hospital Royal Victoria Infirmary arrojaron lo contrario: tenía nefronoptisis.

Familia Bingham

Luego de varias pruebas, se llegó a la conclusión de que su madre era compatible, por lo que podía recibir su riñón cuando llegara el momento. Sin embargo, tres años después, en 2019, Noah (20) fue diagnosticado con la misma enfermedad y, pese a que actualmente está estable ya que se somete a diálisis, necesita subir de peso para recibir un transplante.

Familia Bingham

“Obviamente, como madre, cuando tienes dos hijos que necesitan trasplantes de riñón y esperabas darle tu riñón a uno, y de repente el otro también necesita uno, sientes este dilema”, confesó Sarah a BBC Mundo, y añadió que la función renal de Ariel “se ha deteriorado más en el último año” y que es muy probable que sea ella quien necesite un transplante primero. 

El tercer hijo de la familia Bingham, Casper (12), está siendo evaluado para descartar que también padezca de la enfermedad renal.

“Claramente existe un dilema porque hay escasez de donantes para pacientes que necesitan trasplantes de riñón. Pero la insuficiencia renal en sí no es rara”, dijo a BBC mundo John Sayer, especialista en atención de riñones del Hospital Freeman que trata a Noah. Comentó también que aproximadamente una de cada 100.000 personas sufre de nefronoptisis y que el tiempo de espera para un transplante es de tres años en promedio. 

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