Por Cristofer García
14 abril, 2021

“Quiero agradecer a Dios por poner a estas personas maravillosas en mi camino (…) siempre estaré agradecida porque me acogieron y amaron como a sí mismos”, dijo Mandisa Zenaya Mlitwa.

El amor hacia los padres será único e incondicional. Son ellos quienes le dan vida a sus hijos y quienes también se dedican a cuidarlos hasta que puedan valerse por sí mismo. Sin embargo, los padres adoptivos merecen tener un reconocimiento especial.

No solo deciden abrirle las puertas de su hogar, y de su vida, a una persona que perdió a su familia sino que también los aman como si fueran sus propios hijos. Por eso cobra tanto valor la popular frase de “padre no es quien engendra sino quién cría” y eso lo sabe muy bien Mandisa Zenaya Mlitwa.

Esta joven de KwaMashu, Sudáfrica, fue adoptada por una pareja mayor cuando era solo una bebé y ya de grande comprende lo importante que fue esto para su vida. Por esa razón, no es reservada en palabras para agradecerle todo lo que sus padres han hecho por ella.

Mandisa Zenaya Mlitwa

“Quiero aprovechar esta oportunidad y agradecer a Dios, por poner a estas personas maravillosas en mi camino. Soy una niña adoptada, me siento amada cada día, me despierto por la mañana y me abrazan. Llamo cuando estoy en problemas y mi papá está ahí dentro en poco tiempo”, escribió Mandisa en una publicación en Facebook.

La chica, de ahora 21 años, perdió a su madre antes y aprovechó también para recordarla con dulces palabras. “En este mes (marzo) el año pasado perdimos a mi madre por cáncer, así que ahora somos solo mi papá y yo. Siempre me río cuando salimos y la gente piensa que él es mi sugar daddy“, dijo.

Mandisa Zenaya Mlitwa

Y las anécdotas no paraban de llegar a su mente mientas escribía estas palabras. “¡Me vestían, me llevaban a la escuela y no esperaba nada a cambio! Me siento amada cada día. Mi papá, me saca a comer, abre las puertas para mí, me abraza todos los días, me dice que me ama, me ayuda a lavar mi cabello, me hace de desayunar y tengo 21 años!”, comentó.

Mandisa Zenaya Mlitwa

“¡Él me compra mis comidas y bebidas favoritas, es mi mejor amigo! ¡Incluso puedo hablar con él acerca de las citas, es tan genial! Gracias Dios, te llevaste a mi mamá pero todavía me siento amada y siempre estaré agradecida por ella y mi papá, que me acogieron y amaron como a sí mismos. Descansa en paz mamá“, finalizó.

Mandisa Zenaya Mlitwa

Su sensible escrito conmovió a muchos pero también generó empatía hacia esta pareja de abuelos que le cambiaron la vida a una pequeña.

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