Por Luis Lizama
16 octubre, 2020

Su nombre es Pol Galofre y es oriundo de Barcelona (España). Creció como una “mujer marimacho”, pero cuando entró a la universidad su vida cambió, también su nombre y su apariencia. Hoy lucha por los derechos de la comunidad trans, mientras espera a su primer bebé, con dos meses de embarazo.

Sonidista de profesión y vocación de guerrero. Un luchador de nacimiento, que vivió oprimido por muchos años, hasta que encontró su felicidad. Nació en Barcelona en 1987 y, según explica al medio La Vanguardia, creció como una “mujer marimacho“. Cuando llegó a la universidad se percató que había un mundo desconocido, descubrió a la comunidad trans.

Como muchas personas trans recibió insultos en su barrio y también en la escuela. La molestaban por ser masculina, pero una vez fue reconocida como hombre, esos insultos pasaron a ser menos crudos.

“Soy un hombre y estoy embarazado”. 

Xavi Jurio

Pol Galofre explica a La Vanguardia que el mundo lo reconoció como masculino, dejándose la barba y entregándole una posición agresiva y dominante, tal como quienes lo molestaban antes de cambiar su género.

Eso lo hizo sentirse parte de un grupo, sin embargo, no era correcto. Estaba cayendo en el mismo juego y eso le perturbaba. 

“Este viaje me ha hecho reflexionar sobre la masculinidad.

Ahora no bebo porque estoy embarazado, pero hace dos años volví muy borracho a casa, haciendo eses por el Raval, y sabía que ya no había que tener miedo. Hay otras cosas: la atención que te dan. Si voy a comprar pintura con mi compañera de piso, ella habla con el vendedor y él me contesta a mí. O si se estropea el coche, se dirigen a mí en vez de a la conductora… el hombre es la autoridad, los no hombres ocupan un espacio secundario. Eso es problemático”.

–explica Pol Galofre a La Vanguardia

Imagen referencial – Pixabay

Pero desde hace un tiempo la vida de Pol cambió radicalmente, cuando se enteró de su embarazo. 

Todo su proceso de cambio ha estado acompañado de tratamientos médicos, de modificaciones corporales, sin embargo, siempre ha sabido que quería embarazarse.

“Una vez te hormonas, a los pocos meses, en el estado español, te recomiendan una histerectomía, es decir, vaciar los óvulos y el útero, lo hacen muchos porque es lo que te dicen los médicos, y no lo cuestionas mucho, y además hace que los cambios corporales vayan más rápido. A mí me preocupa porque no quiero depender de una farmacia toda la vida, y las hormonas son necesarias”.

–explica Pol al medio La Vanguardia–

Xavi Jurio

El amor invadió a la pareja cuando supieron del embarazo, explica también que no le impondrán ningún género, para no repetir los mismos errores que se cometieron con Pol, por ejemplo. 

Saben que será complejo, pero es un cambio necesario.

Imagen referencial – Pixabay

Afrontan el futuro con optimismo, sabiendo que la sociedad está cambiando para mejor, pero luchando cada día. Todavía falta mucho por cambiar, sobre todo en discriminación e igualdad de derechos. Respeto. 

“La primera reacción es negarlo”, explica Pol sobre la homofobia, el racismo y otras discrminaciones.

Sin dudas serán una hermosa familia, llena de respeto, amor y sobre todo felicidad. 

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