¡Fue tan enternecedor que te sacará más de una lágrima!

Un niño de tres años haciéndole cariño a su hermano de cuatro meses mientras están acostados juntos ya es una imagen muy tierna. Pero lo que capturó esta madre en esta fotografía es mucho más que eso. Thomas, el más pequeño de los dos, tiene un cáncer terminal y William está al tanto de eso.

Sheryl estaba haciendo unas cosas en la cocina y el silencio era absoluto… y ya saben lo que dicen: si dos niños están así de callados, es porque algo están tramando. Ella lo sabía.

«Fui de puntillas a la sala con mi cámara lista para capturar cualquier cosa que estuvieran haciendo. Esperaba ver a mi bebé cubierto de Nutella o algo por el estilo, pero en vez de eso, vi otra cosa».

-Sheryl Blanksby-

Llegó a la sala y se encontró a su hijo William acariciando a su hermano pequeño mientras le decía: “tu hermano grande está aquí, todo va a estar bien”.

Sheryl no pudo aguantar las lágrimas (nosotros tampoco). El cáncer de Thomas es tan grave que no se sabe por cuánto tiempo más vivirá. Es un caso muy agresivo, un tumor rabdoide maligno que solo se ve en 25 niños en Estados Unidos cada año. Las posibilidades de sobrevivir a él van bajo el 30%.

Y William se ha comportado como un verdadero superhéroe al respecto.

«Él se da cuenta de que su mamá y su papá están muy tristes porque Thomas no está bien. Hace lo mejor que puede para consolar a su hermano bebé».

-Sheryl Blanksby-

A pesar de la tristeza, los padres decidieron aprovechar todo lo que puedan a sus dos pequeños, llevándolos a la playa, al campo, a viajes por el fin de semana y a parques, ya que, hasta nosotros estamos seguros, tienen a los mejores hijos del mundo.

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