Por Luis Lizama
19 junio, 2020

Los abuelos son capaces de todo con tal de vernos felices y este es el mejor ejemplo❤️.

Las historias inspiradoras nos llenan el corazón de alegría. Esas donde el amor y la esperanza triunfan por sobre la tristeza. Con esfuerzo, todo en este mundo es posible, por muy difícil que parezca. Sino pregúntenle a la pequeña Emily, que ha logrado lo que para muchos parece imposible.

Por su parálisis cerebral no puede mantenerse de pie, tampoco montar una bicicleta o hacer deporte. Pero ella no está sola. Su abuelito quiso cumplir su sueño y le construyó una bicicleta hecha a medida, personalizada y con muchísimo amor. Ahora ya es una ciclista como cualquier otro. 

Archivo personal – Clóvis Urias dos Santos

Emily Bonfim Camargo y su querido abuelo Clóvis Urias dos Santos se han vuelto viralmente tiernos. Todo el mundo está con el corazón en la mano de tanto amor, con su bella historia.

La pequeña tiene 10 años de vida y sufre de parálisis cerebral, lo que le impide controlar los movimientos de su cuerpo, que generalmente son involuntarios. Cuando nació, nadie se percató de su padecimiento, hasta que pasaron 6 meses y recién pudo ser tratada. Quizás pudo ser diferente.

Archivo personal – Clóvis Urias dos Santos

Ahora debe tomar medicamentos, seguir tratamientos para controlar, mas no para revertir la situación. Físicamente posee este inconveniente, todos lo saben y lo asumen, pero eso no es impedimento para llevar una vida de niño, llena de diversión y amor. 

De hecho, hay muy pocas cosas que ella ha dejado de hacer por su padecimiento. A esa lista de cosas ahora se ha sumado el montar en bicicleta.

Archivo personal – Clóvis Urias dos Santos

Su abuelo trabajó incansablemente hasta conseguir la creación perfecta para su nieta. Ella pudo cumplir su sueño.

Don Clóvis Urias dos Santos, su nieta le estará eternamente agradecida ¡Y todo el mundo lo admira!

Archivo personal – Clóvis Urias dos Santos

En primera instancia él le compró un triciclo, de los tradicionales que venden en las grandes tiendas. Pero la pequeña fue incapaz de mantenerse, así que don Clóvis debió ponerse manos a la obra.

«Fue entonces cuando decidí hacer una bicicleta diferente que ella pudiera usar. Ese era su sueño, y tenía que hacer algo para ayudar. Utilicé dos sillas para armar todo, tres ruedas, instalé el pedal con freno y no puse el manillar. Después de que la bicicleta estuvo lista, la pinté de rosa y púrpura, porque Emily eligió estos colores. Ella estaba muy feliz y yo lo estaba aún más»

Comentó el admirable abuelo Clóvis a medios locales.

Archivo personal – Clóvis Urias dos Santos

Ha sido complejo, de eso no hay dudas. Pero su familia ha logrado darle a Emily una infancia como la de cualquier niña. En realidad no, porque no cualquiera ha logrado ser reina de belleza. 

Esperamos que la pequeña pueda disfrutar su nueva bicicleta y también de su abuelo, por muchísimos años más.

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