Por Alejandro Basulto
15 abril, 2019

Victoria empezó llevándole ropa limpia, abrigo y comida al sin casa, Raúl, pero nunca pensó que terminaría cambiándole su vida. Lo auxilió después de una feroz golpiza y lo contactó con su hermano menor.

Toda esta conmovedora historia empezó hace dos años en Paraná. Cuando Victoria, de 21 años y que estudiaba para ser abogada, yendo a terapia con su psicóloga le propusieron algo que cambiaría su vida. Ella tenía problemas para conectarse con otras personas, ya que como ella dice:

 «Para mí lo más importante eran los perros y los animales indefensos”

-declaró Victoria Geist a Entremediosweb.

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Así fue entonces, que ante aquella situación, su terapeuta le ofreció que se acercara a un desconocido, pero sin sentir lástima. Y junto a su mamá, se acercaron a un indigente que siempre veían durmiendo a una cuadra de su casa. Esta persona se acomodaba entre plásticos y cartones para dormir.

Victoria le preguntó cómo se llamaba y esta sujeto alcanzó a balbucear «Raúl». Ese fue su primer encuentro. Posteriormente, iría todas a las semanas a dejarle cosas para comer, bebidas calientes y vestimenta limpia y que lo abrigue. Pero no lograba saber más de él. Cuando le preguntaban sobre su familia, el silencio reinaba.

Pero Victoria no cedió. De tanto insistir, logró ganarse su confianza y conocer también sobre su vida. Raúl había dejado su hogar en Salta a los 18 o 20 años, estuvo después en San Luis y en Buenos Aires, donde trabajó en la construcción. Su estadía en Paraná empezó hace más de 20 años, tras que llegara en tren a la ciudad.

Raúl estuvo durmiendo mucho tiempo en un auto abandonado, hasta que un día, personas que vivían cerca de él metieron sus cosas dentro del vehículo y le prendieron fuego. Después de eso se vino a vivir cerca de Victoria.

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Pasarían los días hasta que llegó uno en el que Raúl sería víctima de golpes, torturas y además fue amordazado. Sus fotos se difundieron por los medios y esto alertó a Victoria. Preguntó por él en el hospital y no sabían de él. Lo buscó por todos lados hasta que lo encontró en su lugar cerca de su casa. Desfigurado, herido y con muchos dolores. La policía se hizo cargo del caso, pero nunca socorrió a Raúl.

Victoria decidió llevarlo al hospital, pero tras 3 horas de espera, solo le hicieron unas placas y le dieron 5 ibuprofenos. Y de vuelta para su casa, la calle. Pero la estudiante de derecho no se rindió, ya que fue a pedir ayuda a la Defensoría del Pueblo y logró que a Raúl lo internaran en el Hospital Escuela de Salud Mental. Él todavía tenía dolores y su pecho inflamado.

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Tras este episodio, su relación con Victoria y su mamá se profundizó. Iba a seguido donde ellas bañarse y a comer. Tanta amistad hicieron, que Raúl pasó la Noche Buena con ellas.

Mientras, a 1.255 kilómetros de Paraná, en San Antonio de los Cobres en Salta, se escuchaba en la radio sobre una estudiante que había socorrido a un hombre tras un golpiza. Quien escuchaba aquello era Ayelén y el hombre golpeado era Raúl Casimiro, su tío.

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Posteriormente Victoria empezó a recibir muchas llamadas de números que no conocía. Cuando logró atender un llamado, supo que eran los familiares de Raúl y que le decían que su papá seguía vivo a sus 93 años, que su mamá había fallecido hace 23 años de un cáncer de hígado y que de los seis hermanos que él tenía, quedaban cuatro con vida. Uno de ellos ellos era Justo, el más chico, quien la última vez que vio a Raúl tenía entre 10 y 12 años y no se imaginaba por todo lo que había pasado su hermano mayor.

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Raúl a sus 58 años y tras todo lo sufrido, decidía volver con su familia. Ahora faltaba conseguirle la DNI, recuperar su identidad, aunque le cobraban una multa por no ir a votar, pero todo salió bien al final. Fue una despedida en el terminal llena de lágrimas, promesas de volverse a ver y en general, mucho cariño y emoción.

“Jamás me imaginé que iba a ser tan importante en mi vida. Fue increíble, él me ayudó a abrir una parte en mí que no conocía (…) Cuando lo despedí me abrazó fuerte y me decía ‘bueno no llores’ (…) Siempre fue amoroso y respetuoso con nosotras,  siempre pensando en los demás, a pesar de su situación, lo que él tenía lo compartía”

contó emocionada, Victoria.

A continuación el video de tan emocionante despedida:

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