“Ella estaba morada y no hacía ruido ni respiraba”, contó su esposo.

Desde que podemos recordar, siempre nos han dicho que justo antes de morir es probable que veamos una luz al final de un túnel, una creencia basada en algunas personas que han muerto unos segundos y luego viven para contarlo. Sin embargo, no hay pruebas que lo respalden más que solo rumores.

Lo mismo debe haber pensado Tina y Brian Hines, una pareja de deportistas tan saludables, que ni siquiera se habían planteado la posibilidad de morir… Al menos no hasta que ambos fueron a hacer senderismo a un cerro el 12 de febrero y Tina cayó muerta en plena caminata. 

Lo curioso es que la mujer entrenaba regularmente y se alimentaba de forma saludable, por eso su muerte tan repentina no tenía demasiado sentido.

Facebook @Tina Hines

“Sus ojos no se cerraron”, dijo Brian. “Ella estaba morada y no hacía ruido ni respiraba” recordó el hombre sobre uno de los momentos más terribles de su vida. Como tenía conocimientos en RCP, rápidamente la resucitó pero su corazón pronto se desvaneció.

Afortunadamente los paramédicos llegaron inmediatamente al lugar y pudieron resucitarla de nuevo, sin embargo su corazón se detuvo tres veces más, y cuando abrió los ojos recién a la quinta vez de resucitada, dijo que vio el cielo.

Facebook @Brian Hines

“Era tan real, los colores eran tan vibrantes”, dijo Tina, y según su familia, la mujer les dijo que vio puertas negras y a Jesús parado al frente.

Fue tanto su asombro, que apenas llegó al John C Lincoln Deer Vallery Hospital, escribió en un papel “es real”, para que todos lo supieran. Y si bien varios en el hospital son escépticos, todos coinciden en que fue un verdadero milagro salvarla. “Es una de esas llamadas que ninguno de nosotros olvidará, fui testigo de un milagro” afirmó uno de los paramédicos que la atendió.

Facebook @Tina Hines

Tina ahora tiene un desfibrilador y un marcapasos que la ayudarán a evitar que ocurran otros accidentes cardíacos como el que tuvo.

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