Por Alejandro Basulto
2 diciembre, 2020

Júnior Mauad, coordinador del proyecto, lleva 10 años haciendo esto. Y a pesar de que partió solo, ya cuenta con varios voluntarios.

Hace 10 años, Júnior Mauad sintió que tenía que hacer algo con las juguetes que se tiraban y se desaprovechaban. Mientras habían muchos niños que ni siquiera recibían uno para Navidad, muchas muñecas, figuras de acción y autos en miniatura terminaban en la basura cuando podían ser arreglados y reutilizados. Fue así como decidió darle origen al Grupo Ioiô, un taller ubicado en Sao Paulo, Brasil, que recibe diferentes juguetes viejos y defectuosos a los que repara para luego dejarlos listos para ser donados a los niños de las familias más pobres de la ciudad.

Grupo Ioiô Projetos Sociais / Facebook

Júnior partió solo, recibiendo y transformando solitariamente muñecas, figuras de acción y otros artefactos hechos para divertir a los más pequeños del hogar. No contaba con la ayuda de otras personas. Pero al pasar los meses y los años, cada vez empezó a tener más voluntarios, habiendo siempre uno de ellos en su taller.

Junto con esta gente, este solidario y talentoso brasileño ha podido restaurar miles de juguetes, que en diversas instancias se los obsequia a niños que no tienen como acceder a ellos.

Grupo Ioiô Projetos Sociais / Facebook

“Mucha gente tira el juguete y no es necesario. Dice que es muy viejo, muy sucio, roto. No nos importa si no se puede reparar, porque usamos las partes en otro juguete, hacemos otro juguete, es una donación

– declaró Júnior Mauad, según consignó Jornal Garopaba

Normalmente, el proceso es que a través de su Facebook o colocándose en stands en ferias y otros eventos, reciben los juguetes viejos y dañados, para luego repararlos o reciclar sus materiales, y así posteriormente enviarlos a las diferentes instituciones que se encargan de velar por el bienestar y la felicidad de los niños. Pero Júnior aclara que no solamente estas organizaciones reciben sus juguetes restaurados, sino que también, cualquier familia humilde puede elegir una muñeca, un auto en miniatura, un juego de mesa o cualquier artefacto que divierta al niño o niña.

Grupo Ioiô Projetos Sociais / Facebook

“Se convierte en una terapia para nosotros. Además de jugar con este juguete, tiene buena energía y se va con buena energía y eso es muy bueno para nosotros”

– dijo Júnior

Su actual meta es lograr arreglar muchos juguetes para donárselos a los niños en Navidad, para que así, sin importar el poco dinero que tengan sus familias, ellos puedan disfrutar y divertirse en esa fecha. De seguro, un objetivo más que logrará esta noble iniciativa, que deja una una media de 300 juguetes restaurados al mes y que durante los últimos años ha donado 15.000 juguetes.

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