Por Diego Aspillaga
24 julio, 2020

Sam Reck no dudó en enfrentarse cara a cara con el temido coronavirus si eso significaba que podría despedirse de Joanne, el amor de su vida que lo acompañó durante 30 años. Pasaron 4 meses separados.

Aunque hayan muchas personas que -desgraciadamente- crean que el coronavirus no es tan grave y que forma parte de una ridícula conspiración mundial, sus consecuencias son reales, terribles y muy dramáticas.

OMS

Y si los países completamente detenidos, los millones que quedaron sin empleos, los incontables contagiados y los más 600 mil muertos a nivel no los logran convencer, quizás una desgarradora historia real de un par de abuelitos los pueda convencer de la gravedad de la situación.

Sam y Joanne Reck tuvieron una vida llena de amor y felicidad.

Julie Hooper

Con 30 años de matrimonio bajo los brazos, esta pareja era un ejemplo de fidelidad, complicidad y amor para todos los que los conocían.

Pero nada de esto le importó al maldito COVID-19, que se encargó de separarlos por meses e incluso los obligó a despedirse en condiciones dramáticas.

Debido a la pandemia, estos abuelitos se vieron obligados a separarse durante 4 meses, en los cuales igual se las ingeniaron para poder verse y acompañarse.

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Conocidos viralmente como los nuevos «Romeo y Julieta», acapararon titulares luego de que Joanne apareciera cada vez que podía afuera de la habitación de su esposo, quien no podía salir por el coronavirus y su delicado estado de salud.

La mujer era llevada en silla de ruedas hasta el balcón de la habitación de Sam, quien salía entusiasmado a ver su esposa y poder saludarla a la distancia.

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Desgraciadamente, esta tierna práctica se tuvo que suspender cuando Joanne se contagió con el virus. Pasaron las semanas y el estado de salud de la mujer empeoraba considerablemente hasta el punto en que se sospechaba que su fin estaba cerca.

Y si bien Sam no era permitido cerca de ella por razones obvias, el amor lo obligó a arriesgar su vida para ir a ver a su esposa, tocar sus manos y acompañarla en sus últimos momentos.

Julie Hooper

Luego de luchar contra su familia y sus doctores, Sam consiguió el permiso que necesitaba para ver a Joanne una última vez.

Con doble mascarilla, uniforme protector y guantes, el anciano fue grabado por su hijo reencontrándose con su amada esposa tras largos 4 meses y demostrarle que en la salud o en la enfermedad, él estaría ahí para ella tal y como lo prometió hace 30 años.

«Hola mi amor, no me reconoces con toda esta basura en mi cara, soy Sam. Te amo, te amo demasiado», dijo el hombre al ver al amor de su vida.

«Finalmente voy a tomar tu mano después de todos estos meses», dijo con lágrimas mientras apretó la mano de Joanne en la habitación de su hospital.

Julie Hooper

El video de estos enamorados causó gran conmoción en redes sociales, donde más de 100 mil personas se lamentaron por las terribles consecuencias que el virus ha tenido, sobre todo en nuestros abuelitos.

Mientras Joanne aún sigue luchando contra el virus gracias a la fuerza que le entregó su devoto marido, esperamos que este caso convenza a al gente que no cree que el COVID-19 es tan grave como dicen las noticias.

Julie Hooper

Esta terrible enfermedad es real, peligrosa y ha causado a parejas de abuelitos, como Sam y Joanne, a despedirse repentinamente debido al miedo de no volverse a ver.

Si su sufrimiento y dolor no convence a los escépticos, nada lo hará.

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