¿Será que la película “UP” está basada en él?

Si no aguantaste las lágrimas viendo los primeros minutos de la película UP, menos lo harás ahora. La historia de Leo Kellner parte de la misma manera: una tierna pareja que lleva décadas de un feliz matrimonio -en este caso, 72 años- y ya ancianos enfrentan una lucha contra una enfermedad, que finalmente acaba con la vida de ella.

Sé que si bien es parte de la vida, suena como algo muy triste (¡y lo es!). Pero tranquilos, que lo que viene es muy esperanzador.

No sólo pasa en las películas: el personaje Carl Fredricksen, de Pixar, vivió una gran aventura para honrar a su esposa, y Leo Kellner también. El hombre de 98 años quería rendirle tributo a su mujer y contribuir con la comunidad que tanto lo apoyó cuando la perdió por complicaciones relacionadas a la demencia… y supo exactamente cómo hacerlo.

Su idea fue lo más tierno que podemos imaginar (¡igual que él!): Leo decidió cocinar pasteles.

Joe Kellner

El primer año fueron 144, y cada vez son más.

Contactó a las funerarias y organizaciones comunitarias cercanas a su hogar para hacerles saber que estaba dispuesto a ayudarlos siempre que quisieran, ya que quería apoyar de alguna forma a las familias que vivían un momento difícil.

Y cuando esa situación llegaba para alguien, él le cocinaba pasteles. Poco a poco se fue haciendo parte de varias ceremonias, y quienes ahí lo veían entablaban de inmediato una linda relación con él. En muchos casos asistieron personas de muy lejos, y tiempo después le enviaban cartas para seguir agradeciéndoles.

Joe Kellner

Pero Leo dice que no hay nada que agradecer. Aprendió a cocinar gracias a su madre y a su esposa, y ayudar con algo de felicidad a otros, es lo que lo hace feliz a él.

“Todos son mis favoritos. Los amo a todos… Tengo amigos de todo el mundo. He recibido cartas desde Alaska, de quienes han asistido a funerales para los que yo he hecho una tarta”.

-Leo Kellner-

Joe Kellner

Y sin darse cuenta, él ganó también buena compañía. Muchos niños que viven cerca de Leo van a su casa para aprender a cocinar… quieren seguir su ejemplo.

Esta asombrosa y noble intención hizo que Leo sea muy feliz, a pesar del triste recuerdo que lleva.

Joe Kellner

¡El mundo debería estar lleno de Leos!