Por Daniela Morano
29 octubre, 2018

Mientras ella llenaba formularios, el hombre no lo pensó ni dos veces en ofrecerle su ayuda. “Él era un hombre blanco ya mayor, y no pensó en la raza. Sólo quiso a este bebé como un bebé. No vio color, y tampoco esa mamá”, comentó la mujer que compartió la imagen.

Ver o leer las noticias a diario es una buena manera de perder la fe en la humanidad. Una historia tras otra se tratan de robos, muertes, corrupción, y pocas veces sobre el bien que las personas pueden hacer cuando realmente quieren ayudar a otros. Muchos de esos casos pueden encontrarse en rescates animales, pues nada es más puro que salvar del dolor y sufrimiento a un indefenso.

Sin embargo no con mucha frecuencia las noticias se tratan de una persona ayudando a otra, y quizás de eso necesitamos en tiempos tan problemáticos y desesperanzadores como el presente.

Ciertamente algo así debe haber pensado Natasha Crittenden de Florence, Alabama, cuando optó por compartir esta genuina historia en su cuenta de Facebook. Junto a esta foto de un hombre sosteniendo a un bebé y una mujer a su lado con papeles en mano, Crittenden escribió:

Facebook Natasha Crittenden Wilson

¡¡Este hombre, al frente mío, le pregunta a esta mujer si necesita ayuda cuidando a su bebé mientras ella completa formularios!! Le sonrió y le dijo que eso sería maravilloso. Él se acercó y meció al bebé como si fuese suyo. Se me derritió el corazón. El racismo sigue siendo algo MUY real en nuestra sociedad PERO ESTE HOMBRE ME DIO ESPERANZA y un hermoso recuerdo que jamás olvidaré. ¡Si lo conocen díganle que es una persona increíble!”

La foto del genuino y especial gesto de este hombre se hizo viral, recibiendo casi 1.3 millones de reacciones en Facebook y sobre 75 mil comentarios felicitando a este generoso hombre.

Natasha le comentó a CBS que “le encantó el bebé como si fuese suyo. Sé que nunca antes había interactuado con este niño… fue algo muy reconfortante de ver”.

Además le explicó al medio que en particular le tocó la acción del hombre pues “mis hijos son birraciales. Él era un hombre blanco ya mayor, y no pensó en la raza. Sólo quiso a este bebé como un bebé. No vio color, y tampoco esa mamá. Veo los dos lados de todos. No es muy común ver ese tipo de compasión de parte de un extraño, sobre todo entre razas”.

En cuanto a la foto, Natasha dijo que no le interesa recibir crédito ya que “no se trata de mí. Es la manera en que Dios dice ‘las personas pueden amarse’. Sólo se necesita que cada uno de nosotros le enseñe a sus hijos que no hay color, no hay odio”.

En cuanto al señor de la foto, este se puso en contacto con Natasha a quien le dijo que “sólo soy así. Nunca he pensado en la raza o el color. Todos los niños que me conocen me llaman Papa Joe”.

Sin duda una buena noticia para recordar cómo mejorar con pequeños detalles la vida de quienes nos rodean.

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