Por Isidora Fuenzalida
30 octubre, 2020

A pesar de no tener brazos, se ha convertido en una leyenda del snooker, una modalidad del billar muy popular en los países del antiguo imperio británico, impulsando las bolas con su barbilla.

Muhammad Ikram, un hombre de 32 años de la pequeña ciudad de Samundri, en la provincia oriental de Punjab, en Pakistán, nació sin brazos. Creció en un lugar pobre y no fue a la escuela. Pasó gran parte de su infancia sintiéndose solo y aislado. Su única compañía fueron sus ocho hermanos.

En su época adolescente, Ikram comenzó a observar detenidamente a los jugadores en el salón de billar cerca de su hogar. Fue en ese momento que se inspiró para empezar a practicar en secreto. Quería ser como ellos.

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Sus padres, preocupados ante la posibilidad de que su hijo se lesionara, inicialmente le prohibieron jugar al billar durante algunos años. Sin embargo, el año pasado le permitieron volver a este deporte cuando se dieron cuenta que a Ikram le apasionaba.

Las habilidades  de este hombre lo convirtieron rápidamente en una especie de celebridad de Internet entre la cantidad de jugadores de snooker en Pakistán.

“Me hago famoso, aunque confieso no tener idea de lo que son los medios sociales”.

–señaló Ikram en una entrevista con AFP

Twitter

El deporte era quizás una pasión poco probable para Ikram, pero el jugador pakistaní asegura haber pasado años perfeccionando sus habilidades y ahora puede dar a cualquiera una  competencia en su salón local de snooker.

“Es un trabajo duro que requiere un trabajo duro. Si hay un jugador como yo, estoy listo para enfrentarlo”.

–señaló Ikram a AFP

Twitter

Después de tanto esfuerzo y compromiso con el deporte, Ikram ahora puede desafiar a los mejores jugadores de la ciudad. Tiene sus propias técnicas. Se acerca a la mesa de billar, mide sus opciones y con un firme movimiento de su barbilla, golpea una de las bolas blancas para encajar una roja en la tronera de la esquina.

“Al principio, solía empujar las bolas yo solo en una mesa de billar vacía. Poco a poco, mejoré mi juego y empecé a jugar con otros”.

–señaló el hombre en la entrevista–

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Muhammad Nadeem, dueño del salón de billar en habitualmente frecuenta Ikram, describió al hombre sin brazos como un “verdadero deportista”.

“No le cobramos por un juego. En cambio, la gente le paga por jugar con ellos. No tiene competencia, en el cricket y en el fútbol hay jugadores discapacitados, pero cuando se trata de snooker, es un jugador único”.

–señaló Nadeem a AFP

Pakistán no tiene estadísticas actualizadas acerca de personas con discapacidades. Sin embargo, las organizaciones no gubernamentales estiman que hay más de 30 millones en un país de aproximadamente 220 millones de habitantes. La falta de una red de seguridad social significa que la mayoría de las personas discapacitadas se queden en casa, tal como sucedió con Ikram en su infancia.

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