Por Alvaro Valenzuela
20 octubre, 2015

“Dame tu mano de la misma manera que yo te ofrecí la mía cuando caminaste por primera vez”

Casi todas las relaciones padre e hijo que perduran en el tiempo tienen una etapa en que el hijo piensa que sabe más que el padre sobre la vida, el amor y casi todo lo demás. Pasa cuando los niños se convierten en adultos y los padres llegan a la vejez cuando los primeros creen que se intercambian los roles. Pero no es tan así, pues muchas veces se olvidan que su madre o padre, a pesar de lo desactualizado, conservador o ignorantes que pueda parecer, son los que les enseñaron cosas importantísimas en la vida y tienen mucha más experiencia en ella.

large-2
@BummerDudes

Por eso esta mamá se sentó a escribir una nota a su hija para cuando llegue a la vejez. Este consejo te será tan inspirador que querrás llevarlo a tu propia vida.

Mi querida niña,

El día que veas que me estoy volviendo vieja, te pido que por favor tengas paciencia, pero más que todo, trata de entender por lo que estoy pasando. Si cuando hablamos repito lo mismo mil veces no me interrumpas para decir: “Ya dijiste lo mismo un minuto atrás”… Sólo escucha, por favor. Trata de recordar cuando tú eras pequeña y yo te leía la misma historia, noche tras noche, hasta que te quedabas dormida.

Cuando no me bañe no te enojes o te sientas avergonzada de mí. ¿Recuerdas cuando tenía que correr detrás tuyo, inventando excusas para meterte a la ducha cuando eras apenas una pequeña niña?

large-3
@kolcvka

Cuando veas lo ignorante que soy respecto a las nuevas tecnologías, dame tiempo para aprender y no me mires de esa forma… recuerda, cariño, que pacientemente te enseñé cómo hacer muchas cosas cómo comer apropiadamente, vestirse, peinar tu cabello y enfrentar problemas de vida diarios… el día que veas que me estoy volviendo vieja, te pido que por favor seas paciente, pero más que todo trata de entender por lo que estoy pasando.

Si ocasionalmente pierdo el hilo acerca de lo que estamos conversando dame el tiempo para recordarlo. Y si no puedo, no te pongas nerviosa, impaciente o arrogante. Sólo tienes que saber en tu corazón que la más importante para mí es estar contigo.

large
@ShadowOfSilence

Y cuando mis piernas viejas y cansadas no se muevan tan rápido como antes, dame tu mano de la misma manera que yo te ofrecí la mía cuando caminaste por primera vez. Cuando esos días vengan, no te sientas triste… sólo quédate conmigo y entiéndeme mientras llegó a la recta final de mi vida con amor. Aprecio y te agradezco por el tiempo que me regalaste y las alegrías que compartimos. Con una gran sonrisa y el tremendo cariño que siempre he tenido por ti, sólo te quiero decir, te amo… mi querida hija.

¡Comparte esta bella carta con tus seres queridos!

Puede interesarte