Por Kat Gallardo
25 agosto, 2017

“Oye, ¿y has vuelto a soñar con mi pene?”.

Esto es lo más fácil que he estado en la vida de graduarme en la disciplina que acabo de nombrar “Ciber Actuación”. Improvisé un guión, medí algunos inconvenientes que podían surgir y me lancé… al chat de Facebook. Fue así como terminé diciéndole a 7 de mis contactos, sin preámbulo ni contexto previo, que había tenido un candente sueño con ellos.

Pero no hubiera sido un desafío real si no fuera porque en realidad, no soy de andar diciéndole a los hombres -así como si nada-, que los soñé haciendo las más hermosas de las perversidades que se me pudieron ocurrir.

No, no lo hago.

Bueno, ya… no lo hago sin contexto ni preámbulo.

Lo que importa: el mensaje genérico para todos fue: “No te asustes pero… creo que tuve un sueño erótico contigo”. La verdad es que no me importaba si se asustaban, pero necesitaba que me creyeran al menos un par de minutos antes de pensar que era una broma. Si les sirve, tómenlo como referencia, para ver qué terreno estarán pisando antes de ir y ocupar esta pésima “técnica de conquista”.

1. El que no se asusta y siempre está dispuesto a ayudar

Se demoró menos de un minuto en responder. No quiero pensar que fue por desesperado.


2. El incrédulo

Este fue extraño total y creo que debe haber notado que algo no estaba bien. Aunque se portó muy bien, agradeciendo el “cumplido” y todo. Pero señaló que era raro y tal vez fue porque no había preámbulo. Enseñanza: si lo van a hacer, SIEMPRE lean el contexto y preparen la situación. 


3. El que está preocupadísimo de su tamaño

Reí mucho rato porque su respuesta está llena de lecturas entre líneas. De partida, no me preguntó “si en el sueño tenía el pene grande” o “cómo lo tenía”, sino que apeló a la humildad de la mejor manera. “¿Tenía un pene decente?” Nunca supe cómo responder, sólo reí.¿Qué sería un pene decente de todas maneras?


4. Visto por siempre

Este me dolió en… iba a decir alma, pero si bien todavía tengo una, la verdad es que no me dolió, sólo ME INDIGNÓ. O sea, está bien, sé que no soy Emily Ratajkowski ni parecido, pero un poco de empatía con mi mentira, ¿Cómo sabían si era real? 🙁


5. El que sabe lo que vale

De la humildad del que preguntó “si su pene era decente” al que pregunta “si estuvo bueno”. Tuvo otros caminos; preguntar “cómo”, “qué tal”, si “cumplió”o un montón de cosas neutras-similares, pero no. Él partió de la base de que probablemente estuvo bueno, sólo faltaba confirmar.


6. El perseverante

Probablemente se entusiasmó y quería detalles, pero si esto no es Homeland, de verdad ¿Por qué tanta pregunta? Pasé de ser la acosadora a una acosada en cosa de minutos. Cuando quiso crear la atmósfera para lanzar la “bomba-dick-pic”, me empecé a reír y le dije: “Ya basta, no me odies, es para una nota”. Oops.


7. El que le gusta, pero es tímido

Pondrá emojis avergonzado, pondrá “jajas” para que todo se lea menos intenso. Es inseguro pero efectivo, al final igual te provoca ternura.


*BONUS TRACK:

Al que se me olvidó decirle que era falso y volvió por más

Sin comentarios.

Conclusión:

¡No lo hagan! Ocupen ese comodín sólo cuando sepan que van a ganar.

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