Por Diego Cid
20 septiembre, 2017

El cuerpo suele ser sabio y no sólo te avisa cuando ya no puedes caminar…

Como todo en la vida, los excesos y extremos no suelen ser muy buenos, que digamos. Quizás suena un poco a cliché, pero la idea siempre es encontrar un equilibrio entre las cosas. El sexo no es la excepción y es por eso que, aunque suele ser uno de los placeres más grandes que existen, en más de una ocasión nuestro cuerpo puede darnos una señal de alto que nunca está de sobra escuchar.

1. Tu cuerpo está adolorido

Es lo mismo que cuando te esfuerzas demasiado en el gimnasio o realizando actividad física. El sexo no es excepción y fácilmente podrás sentir dolor “ahí”.


2. Ya no tienes orgasmos

Puede haber muchas razones por las se dejen de tener orgasmos, por lo mismo es buen plan descansar y revisar si existe algún problema. La idea es llegar a la meta disfrutando el camino, no el tener que lidiar con frustración.


3. Estás en piloto automático

Cuando se tienen relaciones largas, es muy común que el sexo pase a ser parte de la rutina. La idea es que no se haga “por cumplir”, así que dejarlo de lado, extrañarlo y realizar juegos con tu pareja podría prender la llama.


4. No te estás excitando

De forma similar al punto número dos, nadie puede obligarte a tener sexo si no te interesa. Es bueno respirar y, de la misma forma, ver qué cosa no está funcionando bien.


5. No te sientes bien después de hacerlo

Durante el sexo se liberan hormonas como las endorfinas y oxitocinas, las cuáles causan euforia y sensación de bienestar. Es por eso que si después de tener sexo te sientes mal, es muy probable que algo no esté funcionando bien, tanto física como psicológicamente.


6. Cuando duele

Una cosa es el resentimiento después de una larga sesión sexual, pero es muy diferente si siempre duele. Puede existir vaginismo, alguna enfermedad de transmisión sexual u otra problema, por lo que es mejor que le hagas caso a tu cuerpo.


Lo importante es que siempre prestes atención a las señales, dicen por ahí que el cuerpo es sabio y claro, el sexo siempre nos afectará de una u otra forma. Al fin y al cabo, no somos como estos tipos que tienen sexo con robots.

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