Por Antonio Rosselot
12 mayo, 2020

Amy Lee (Singapur) ha fabricado más de 300 mascarillas para la ONG «Masks Sewn With Love» en este tiempo de encierro: dice que es una distracción muy bienvenida para sus días de quimioterapia y dolores corporales.

Las mascarillas se han convertido rápidamente en parte esencial de nuestra vida cotidiana durante la pandemia de coronavirus, una de las amenazas más grandes del último tiempo para la sociedad. Sin embargo, no siempre están disponibles para comprar y muchas personas han empezado a hacer sus propias versiones caseras.

Dicho esto, la historia de Amy Lee, una mujer de 71 años oriunda de Singapur, es particularmente inspiradora. La señora Lee, madre de tres y abuela de seis, comenzó a coser sus propias mascarillas para entregar a comunidades vulnerables de la isla, en conjunto con la ONG Masks Sewn With Love.

Gracias a la ayuda de los voluntarios —incluida Amy— la organización ha fabricado más de 50 mil mascarillas a la fecha, con la idea de tener 40 mil más para junio.

Straits Times

Sin embargo, la situación de Amy se puso muy complicada de un día para otro. Al hecho de estar sola con su marido sin poder ser visitada por su familia, se le sumó la recaída de un cáncer de mamas que hace unos años había entrado en remisión.

Dadas las circunstancias, cualquier persona abortaría los proyectos en que esté participando para dedicarse de lleno a su recuperación, pero Amy quiso seguir colaborando con la ONG ya que coser mascarillas se convirtió en su distracción principal, que la hace olvidarse por momentos de sus sesiones de quimioterapia y los dolores ocasionales en su cuerpo.

Oriental Daily

A la fecha Amy ha cosido más de 300 mascarillas con sus propias manos, por lo que la organización decidió retribuir y reconocer su enorme esfuerzo. Al enterarse de la enfermedad de la mujer y sabiendo que no puede recibir visitas, miles de voluntarios le han enviado cariñosos mensajes de apoyo y agradecimiento vía redes sociales, los que la acompañan en su labor diaria.

Tanto las mascarillas cosidas por Amy como todas las otras fabricadas por Masks Sewn With Love irán a personal de limpieza, adultos mayores y jóvenes que viven en refugios sociales de Singapur.

Observer Research Foundation

El esfuerzo de Amy es realmente destacable dada su complicada condición, pero el sentido de ayuda y de apoyo colectivo siempre fue lo principal para ella. ¡Esperamos de corazón que su salud mejore!

Puede interesarte