Por Florencia Lara
29 julio, 2022

Elizabeth Castillo lleva más de 25 años peleando por sus derechos como mujer lesbiana y los de la comunidad que la representa. Aun así, no siempre fue fácil, ya que debió enfrentar sus creencias religiosas con su verdadero yo en un país donde la homosexualidad, además, era un delito.

A pesar que en los últimos años, casi todas las áreas a nivel social han intentado incluir a la comunidad LGTBQ+ en varias naciones, esto no ha sido algo históricamente así. Bien lo sabe Elizabeth Castillo, quien en la década de los 90 se arriesgó organizando la primera marcha de lesbianas en Colombia, cuando la homosexualidad era algo prohibido.

Elizabeth Castillo

Era 1997 cuando Elizabeth Castillo, una mujer colombiana residente de su país de origen, decidió que era hora que el mundo visualizara a la comunidad LGTBQ+, y terminara con los prejuicios. Pero, no lo tenía fácil ya que en aquellos años, la homosexualidad era considerado un delito en su nación.

Aun así, la joven en esa época de 27 años, organizó una manifestación en la vía pública, para protestar por sus derechos y contra la prohibición legal de amar a otra mujer.

Elizabeth Castillo

“Si miramos los últimos 50 años, el cambio ha sido profundo: hasta 1980 era delito ser homosexual en Colombia. En 2022 es delito ser homofóbico”.

Elizabeth Castillo a Infobae.

Desde ese entonces, la mujer, sin tapujos, comenzó a pelear por los recesos de su comunidad en cada ocasión, aunque eso implicara un riesgo. Pero, no fue fácil, ya que Castillo practica el catolicismo, religión que no avala las relaciones entre parejas del mismo sexo. Por lo que la mujer tuvo que enfrentar sus creencias sociales, con su fe religiosa.

Elizabeth Castillo

“A la gente le cuesta creer que una pueda tener un montón de facetas. Pero nadie es una sola identidad, no soy solo una lesbiana. Soy una católica, de Manizales, que vive en Bogotá, mayor de 50, a la que le acaban de hacer una histerectomía. Hay muchas identidades ahí”.

Elizabeth Castillo a Infobae.

Hoy Castillo, tras 25 años de lucha, ha logrado desenvolverse con normalidad tanto en el ambiente profesional, como el familiar. Es madre, se tituló de la universidad, es escritora y a la vez, también se desempeña como humorista. Pero, lo más importante, es que lo ha podido hacer todo, sin perder su identidad sexual, ni sus creencias.

Pero, como dice el refrán, “todo esfuerzo tiene su recompensa”. Elizabeth Castillo acaba de ser reconocida por su mismo país, durante el mes del orgullo LGTBQ+, con una condecoración por su lucha activa, y por haber plasmado sus derechos y sentir, en su más reciente libro, “No somos etcétera”, en apoyo a su comunidad.

Puede interesarte