Por Lucas Rodríguez
10 junio, 2020

La nueva tendencia de TikTok es enseñar al mundo ese compañero que nos ha ayudado a descansar desde que éramos bebés. Algunas están bastante demacradas, pero eso es parte de la gracia.

Parte de las gracias y ventajas que el nuevo milenio le ha dado a la vida cotidiana, es que los nuevos medios se han abierto como un espacio libre y repleto de oportunidades. Todos podemos decir lo que nos dé la gana en redes sociales (siempre y cuando no sea un mensaje que incite al odio, por supuesto). Si queremos expresar nuestro amor por algo tan particular como la corteza de un árbol en nuestra calle, podemos hacerlo. Si luego queremos mostrar todo lo que nos gusta un café del Starbucks, también podemos hacerlo. Ambas están bien. Incluso si ignoras los comentarios, es aun más sencillo. 

Esto ha tenido el efecto inesperado de que como nunca antes en la vida, podemos compartir algunos detalles de lo más íntimos de nuestra vida. Como por arte de magia, puede que alguien más lea ese comentario y comparta nuestra afición. Así es como nacen las comunidades online sobre los temas más peculiares.

La más reciente de estas tendencias que ha llegado a TikTok (la red donde han migrado todos los chicos cool) es compartir las fotos y videos de algo que en otros momentos, podría ser considerado algo vergonzoso, digno de ocultarse. Se trata de los retratos de las mantitas con los que todos dormimos alguna vez, cuando éramos bebés. 

Si quizás entendiste mal, no se trata de hacer un viaje al pasado y recordar cuando necesitábamos algo así en nuestras vidas. Sino que descubrir un aspecto de nuestro presente y mostrar sin temor a la vergüenza.

La tendencia de TikTok es protagonizada por adultos, muchos de ellos independientes y con varios años de independencia financiera y emocional. Lo que están enseñando es que el convertirse en un adulto no tiene por qué ir de la mano con abandonar todo lo que alguna vez nos llevó a donde estamos hoy. 

Por supuesto que esto va de la mano con muchísima comedia. La mayoría de las mantitas son hoy desechos de tela, rasgados e incluso, algo asquerosos. Pero para ellos son especiales.

Eso es lo que finalmente nos enseña esta tendencia: que no hay que tener miedo al ridículo, menos aun a hacer algo que no calce con lo que la sociedad espera de nosotros. Mientras te haga feliz y te ayude a seguir adelante en la vida, estará bien. Si no me crees, visita TikTok por cinco segundos y date cuenta de lo felices que se ven todos los que ahí figuran. 

 

 

Puede interesarte