Por Pedro Juan
30 junio, 2020

Sí, claro que es una esmeralda.

Miles de ideas ingeniosas son el resultado de la necesidad de resolver un problema. En este caso el problema es la falta de dinero para comprar una piedra preciosa para decorar un anillo. Y el ingenio está en la capacidad de convertir un material tan común como el vidrio de botella en un accesorio con tanto brillo como una esmeralda auténtica.

Estos fueros las pasos de esta engañosa metamorfosis:

1. Partió una botella para tomar únicamente la base de esta.

1-2
Fuente

2. Seleccionó uno de los trozos de vidrio más gruesos.

2-2
Fuente

3. Pulió la forma y la superficie del fragmento de vidrio con una piedra de esmerilar.

3-2
Fuente

4. Incorporó el trozo de vidrio a una herramienta de hierro para perfilar los extremos del vidrio.

4-2
Fuente

5. De nuevo llevó el trozo a la piedra de esmerilar para darle la forma de una verdadera piedra preciosa.

5-2
Fuente

6. Y aquí está: (aparentemente) una esmeralda.

6-2
Fuente

7. Sólo falta ubicar a la piedra en una joya a su altura.

7-2
Fuente

8. Con estuche a la altura todo está listo.

8-2
Fuente

A simple vista nadie sospechará que la piedra es vidrio de botella.

9-2
Fuente

¿Qué opinas de esta idea?

Puede interesarte