Por Antonio Rosselot
20 noviembre, 2019

Lamentablemente, aún hay culturas en donde estas cápsulas son necesarias para las mujeres. El paradigma aún no cambia del todo…

Hoy, en los tiempos modernos de sociedades abiertas y dialogantes, el sexo aún es un tabú que pocos se atreven a tocar, sobre todo en los países de Oriente.

Y el tabú se acentúa aún más cuando se trata de la virginidad de las mujeres. Por eso, no es una sorpresa —mas sí una decepción— que Amazon ofrezca a las mujeres un kit para “recuperar” su virginidad antes de la esperada noche de bodas.

Beliefnet

En la India, por ejemplo, aunque sean más de mil millones de personas, aún hay un velo de prohibición y reserva respecto a este tema. Es raro que en un país donde la población esté creciendo exponencialmente, no se hable nada sobre sexo, aquel acto que los hace multiplicarse.

Lamentablemente, esta es una situación en donde las costumbres y las creencias entran en juego y definen la dignidad de una persona. Las mujeres indias crecen con la enseñanza de que el honor de toda su familia está en su propio órgano reproductor, así que por lo mismo, el sexo premarital y la pérdida de la “virginidad” son considerados como una destrucción del honor familiar y también como un sinónimo de impureza.

Wikimedia Commons

Dado el escenario anterior, muchos hombres indios exigen pruebas de virginidad a sus futuras esposas antes de casarse. Y para ese tipo de situaciones es que entra en juego i-Virgin, el kit del que les hablamos antes.

Bajo el lema “Sangre para la primera noche”, incluye un juego de cápsulas con sangre en polvo, las cuales hay que aplicar unas 2 a 4 horas antes de la relación sexual. En la descripción aparece que la cápsula “no es tóxica”, pero el mero acto de usarla ya conllevaría riesgos de irritación u otros dolores asociados. Lógico, ¿no?

Amazon

Pero realmente no queremos promocionar este producto, sino hablar del gran problema de machismo e indignidad que hay detrás de su existencia.

La virginidad es un concepto abstracto, cultural, no es algo tangible, por lo tanto no se puede “perder” ni “encontrar” de ninguna manera. Pero de todas maneras se sigue castigando, aunque no la podamos ver ni tocar.

Esta es otra de las situaciones donde chocan las costumbres con el sentido común: en una cultura donde la importancia de ser “virgen” se les transmite a las mujeres desde pequeñas, no hay espacio para que éstas puedan ser libres con su cuerpo y con sus decisiones. Así, se ven subyugadas a la voluntad de sus futuros maridos y de la sociedad misma, que moldea, hace y deshace a su propia pinta.

Ananya Creation

Las generaciones están cambiando, las maneras de ver el mundo también están cambiando… pero las costumbres y preceptos morales en algunas partes del planeta aún están lejos de mutar.

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