Por Luis Aranguren
7 agosto, 2020

No se justifica que deban trabajar a tan avanzada edad, pero es una solución para su economía que con el coronavirus se ha visto bastante deteriorada.

Uno de los problemas más grandes que ha traído el coronavirus es la desmejora de la situación económica en todo el mundo. No solo es el miedo de contagio sino que también existe la preocupación de comprar alimentos y medicinas, algo que al no tener ingresos termina siendo imposible.

Por suerte hay empresas que apuestan por sus empleados y hacen el esfuerzo de seguir adelante, sobre todo dando trabajo a parte de la población más frágil.

Excelsior

Un ejemplo de esto es la empresa de calzados Cínica, ellos han decidido emplear ancianos para darles la oportunidad de ganarse el pan de cada día. De forma artesanal producen cada uno de los zapatos que salen de su planta, estas personas de la tercera edad siempre hacen su mejor esfuerzo para que todo quede muy bien, comentó la creadora de la marca a Excelsior.

“Empecé este proyecto hace 2 años, fue un proceso largo, entre hacer el plan de negocios e investigar el origen de la industria del calzado hasta informarme sobre el impacto social y ecológico. Decidí que fueran artesanales porque la tradición zapatera/talleres artesanales se está muriendo en México. Desde el impacto que tuvo el comercio chino muchos artesanos se quedaron sin empleo, al final ellos no pueden competir con empresas grandes”.

-Doris Sánchez, CEO de Cínica

La dueña de esta empresa de calzados culpa al mercado chino de causar desempleo, cuando muchas personas cuentan con la capacidad de producir su propio calzado a menor precio. Además su opción de emplear ancianos es una forma de luchar en contra de quienes se aprovechan y los contratan por el sueldo mínimo.

Instagram / Cínica

Para la creación de cada par de zapatos estima que al menos intervienen 5 artesanos, esto habla de la cantidad de empleos que ofrece en su empresa.

Excelsior

Por si fuese poco todo lo anterior, quiere que su empresa además del impacto social quiere que también sea ecológico por lo que cada par se hace por pedido. De ese modo eliminan los desperdicios y el exceso de producción, su intención es crear un México mejor en todos los aspectos.

“Para mí es maravilloso verlos trabajar en lo que aman. Yo siempre digo que es un zapato con alma porque he visto las ganas y la experiencia de años que le ponen a cada zapato. A los artesanos se les paga un precio justo, además ellos deciden todo, desde los días y las horas que quieren trabajar, hasta el costo de su trabajo, que es aproximadamente el 35% de cada par. Decidí que ellos pusieran sus condiciones de trabajo”.

-Doris Sánchez, CEO de Cínica

Excelsior

Es bueno saber que con sus propias manos pueden ganarse el dinero, aunque no se justifica que los ancianos tengan que trabajar, es una solución en la adversidad.

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