Por Carla Cappello
6 noviembre, 2017

Sufrir de ansiedad puede ser insoportable…

Si bien siempre es importante consultar con un profesional, a veces con pequeños cambios podemos controlar significativamente este problema.

Si crees que sufres de una ansiedad incontrolable, quizás quieras leer esto y aprender un poco más sobre este trastorno.

Algunos síntomas de ansiedad son:

  • Sentirte imposibilitado de controlar tus sentimientos de miedo y/o incertidumbre,
  • Sensación de intenso malestar, angustia y cansancio excesivo.
  • Otros síntomas fisiológicos como: sudoración excesiva, mareos, tensión, dolores musculares, latidos cardíacos fuertes, insomnio, respiración rápida, temblores, sequedad en la boca, dolores de cabeza o migrañas, entre otros.

 

Pon en práctica estas técnicas:

NO SAQUES CONCLUSIONES

No pienses en lo que probablemente está pensando el otro, una actitud típica de las personas ansiosas. Tampoco pienses en pasado mañana. Enfócate en el hoy, lo que pase mañana pasará mañana. Vive ahora y sácale el máximo provecho a tus días.

NO ESPERES LA PERFECCIÓN

Ya sabemos que la perfección no existe y sobre todo, no puedes controlar lo que te rodea. Valora tus logros y no te compares con nadie.

HAZ EJERCICIO

Los especialistas afirman que hacer ejercicio tiene beneficios físicos y mentales. Entre ellos, ayuda a manejar el estrés y la ansiedad.

EVITA LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS

Piensa en lo positivo de cada situación. Los pensamientos negativos no suman nada y te estresan sin necesidad.

PRACTICA MEDITACIÓN

Esta práctica no se trata sólo de cerrar los ojos. La meditación es un ejercicio de paciencia y de constancia que nos puede ayudar a dejar los pensamientos y preocupaciones de lado por unos minutos y así aclarar la mente.

COME SANO:

  • Come comidas bien balanceadas.
  • No te saltes comidas
  • Reduce al mínimo el consumo de alcohol y cafeína,
  • Disminuye el consumo de azúcar y almidón, (así evitas que el nivel de azúcar en la sangre suba y baje e influya en tus emociones, provocando que éstas varíen aún más).
  • Aumenta el consumo de frutas, verduras y alimentos ricos en minerales como el magnesio y el potasio.