Por Lucas Rodríguez
8 octubre, 2020

A pesar de que los bebés de silicona de Susan Gibbs parecen reales, no hay nada que pueda replicar la calidez en el corazón que nos inspiran nuestros recién nacidos.

Ahora que contamos con el enorme beneficio que es el mercado online, cualquier persona puede llegar a que el producto que sale de sus manos pueda ser comprado por un cliente interesado. Basta con que dedique un poco de tiempo a promover su producto y sus beneficiosos por redes sociales y listo, tendrá un equivalente al trabajo que una campaña comercial era capaz de ofrecernos en el pasado. Puede que aun no tengamos el potencial para competir de igual a igual con las grandes tiendas, pero lo que sí tenemos es la capacidad para al menos, promovernos mejor como lo haríamos en la calle. 

@dizondesigns.and.dollworks

Esto fue lo que descubrió Susan Gibbs, una artista de Canadá, cuando decidió ver si era posible vender el producto artístico que salía de sus manos. No estamos hablando de un tipo de arte en particular, sino que un producto que no sabemos si todas las personas querrían encargar.

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Aunque juzgando por el éxito que ha tenido, quizás la subestimamos.

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Su creación son los “Reborns” (renacidos, en su traducción), un tipo de muñecos de silicona de alta definición, pensados para similar a la perfección la apariencia y forma de un bebé humano. Basta con ver las fotos para convencernos de que el trabajo de Susan es bastante acabado. 

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La motivación de Susan estuvo en descubrir que estos tipos de bebés-muñeca existían, pero que costaba una enorme cantidad de dinero. Por esto fue que se decidió a fabricarlos ella misma. El resultado fue asombroso: 

“Descubrí los “renacidos” por primera vez en el 2009 y no pude creer lo reales que se veían. Compre mi primero ese mismo año, para luego encargar un segundo unos meses después. Son bastante caros, así que decidí que si quería seguir coleccionándolos, tenía que hacer los propios. Al principio eran solo para mí y mi familia. Pero la cosa tomó forma por sí sola cuando pasé a hacerlas de silicona. Ahora enseño por todo el mundo cómo hacer estos bebés de silicona.”

–Susan Gibb, para Jam Press

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Debemos reconocer que estos muñecos responden a una necesidad muy particular de un público muy específico. Aunque si nos piden que evaluemos la verosimilitud de ellos, debemos reconocer que es bastante adecuada. Basta con ver una de las fotos para creer que estamos frente a un bebé. Eso sí, una verdadera madre será capaz de reconocer a primera vista que no tienen esa cosa especial que hace de los recién nacidos un milagro tan especial. 

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