Por Leonardo Granadillo
21 septiembre, 2020

“Lo que necesite lo ayudo, se lo arreglo, se lo limpio. Necesito unas zapatillas 36 para mi hija que cumple años”, confesó el hombre argentino a través de redes sociales. Una vendedora de calzado se las obsequió al ver su post ❤

El momento económico mundial era muy delicado previo a la pandemia del COVID-19, pero tras su llegada, se terminó de agudizar. Miles de personas han quedado desempleadas a causa del virus y las medidas de aislamiento que se han tenido que tomar, por ello, las personas se rebuscan para –a pesar de no tener el sustento habitual– seguir complaciendo a los más pequeños de la casa. Esos que aún no entiende muy bien de crisis.

Algo que se evidenció en Córdoba (Argentina), donde un hombre llamado Ariel Tula decidió solicitar ayuda de forma honesta a través de un grupo en Facebook llamado Córdoba Clasificados. Él no es muy amigo de la tecnología, pero estaba desesperado intentando conseguir la manera de darle un merecido regalo a su hija en su cumpleaños, a pesar de no contar con los ingresos.

Facebook: Ariel Tulas

“Cambio trabajo por unas zapatillas num 36 para mi hija que cumple el 13 de swptiembre .y eso quiere .3513746592.. lo que nececite usted le ayudo .se lo arreglo .limpio.etc”.

–Ariel Tula en Córdoba Clasificados–

La publicación se hizo popular con velocidad en la red social, llamado la atención de varias personas que pensaron donativos para el hombre y su familia, en especial, una chica llamada Giuliana Pedernera, la cual le comentó “Hola yo vendo calzados, escríbeme así te paso fotos y que elija unas. Yo se las regalo”. Pasaron los días y la joven cumplió su promesa, la niña eligió y el envío de los zapatos se hicieron:

Facebook: Ariel Tulas

“Lo Prometido es Deuda. Primero que nada quiero agradecer al gran PADRE de esa niña por aceptar mi ayuda Y FELICITARLO por el gran hombre y padre que es, por demostrar que es capaz de hacer hasta lo imposible por y para su familia. Siempre del lado bueno, ofreciendo sus trabajos, eso habla muy bien de él. Segundo, agradecer por cada saludo, cada llamada y mensaje que recibí, de todas partes, Mar de Plata, Chaco, Buenos Aires, Santa Fe, la Rioja, Santiago del Estero, Puerto Madryl, ya ni recuerdo los lugares”

–comentó la dama Giuliana Pederna–

El hombre buscó acertadamente trabajo y encontró bondad. La mujer nos demostró que aún queda gente buena en este mundo.

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