Por Camilo Morales
22 febrero, 2021

Keyleigh Prowse sufrió alopecia a los 15 años y dos años después sufrió de tricotilomanía, por lo que tuvo que usar pelucas para ocultar su falta de cabello. “Es una batalla constante con la mente y el cuerpo”, contó.

Hay condiciones y trastornos que tienen un estigma en la sociedad. Entre ellos se encuentra la tricotilomanía, una afección que se manifiesta en la necesidad de tener que arrancarse el cabello, de forma recurrente.

Este problema a menudo se presenta al inicio de la adolescencia, una edad que es muy complicada debido al prejuicio que existe con las características físicas, el autoestima y la seguridad de cada persona, en esta etapa de la vida. Eso puede provocar que las relaciones con los otros sean más difíciles y llenas de obstáculos.

Instagram @onehairatatime_

Eso fue lo que le ocurrió a Keyleigh Prowse, de 25 años, quien a los 15 años sufrió de alopecia, lo que le produjo calvicie en plena época adolescente. Según Metro UK, esto surgió por una crisis de estrés que ella sufrió, por lo que tuvo que recurrir a tratamiento médico y a pelucas, para ocultar su falta de cabello.

Fueron años complicados, en donde tuvo que luchar contra las burlas y abuso de parte de sus compañeros de colegio. “Lidiar con eso fue tan difícil, era esencialmente una niña que claramente tenía algunos problemas (…) Perdí alrededor del 50% de mi cabello“, detalló.

Keyleigh comenzó a usar pelucas “sintéticas porque no tenía el dinero para poder pagar pelucas de cabello humano“. Según contó “había un par de chicas que fueron realmente crueles con mis pelucas“.

Tras dos años difíciles, su cabello comenzó a crecer nuevamente. Sin embargo, su estrés y su manía por tocarse el cabello decantaría en otro trastorno: le diagnosticaron tricotilomanía. “No podía entender por qué estaba haciendo esto. Intenté con todas mis fuerzas recuperar el crecimiento que había tenido“, contó la joven.

Pero este largo viaje finalmente tendría un buen destino. Keyleigh se dio cuenta que en internet había muchas personas que compartían su trastorno, por lo que sintió que no debía tener vergüenza para contarle al mundo sobre ella.

Es así como comparte en su Instagram para generar conciencia sobre esta condición y entregarles consejos sobre salud mental a quienes lo sufren. Además, intenta acercar más esta realidad a personas que no sepan qué es y que así exista mayor empatía sobre esto.

Gracias a este proceso, la joven cuenta que ahora se siente una persona “increíblemente fuerte” a la que la ha “costado mucho tiempo darme cuenta de eso“. Según ella, su infancia y adolescencia complicadas le entregaron la fuerza que la ayudó “enormemente” para pelear contra este trastorno.

Es una batalla constante con la mente y el cuerpo“, cerró Keyleigh.

Su Instagram se llama “One hair at a time“, que en español significa “un cabello a la vez“, en donde cosecha casi mil seguidores.

Puede interesarte