Por Lucas Rodríguez
14 diciembre, 2020

Raquel Silva Rosa se graduó de 1era en su promoción, siendo ejemplo de que las mujeres son capaces de conseguir todo lo que se propongan.

Una de las cosas más bellas que estos últimos años le habrán legado al futuro, es la apertura de los derechos, así como los cargos, a cualquier mujer que desea realizarlos o disfrutar de ellos, de la misma manera en que lo haría un hombre. Puede que los verdaderos efectos de estas reivindicaciones no los veamos hasta varios años más, pero es el hecho de que se estén abriendo las oportunidades lo que es digno de celebrar. 

Ministerio de Defensa/ Igor Soares

De todo el mundo ruedan las historias sobre mujeres que se propusieron triunfar en ámbitos que normalmente estarían reservados para hombres. En décadas anteriores, ni siquiera les habrían permitido entrar. Pero hoy, se dan cuenta que ellas tienen tanta ambición como ellos. Así mismo, que son tanto (¡o incluso más!) capaces de conseguirlo. 

Ministerio de Defensa/ Igor Soares

La historia de la sargento tercera Raquel Silva Rosa, nos da un ejemplo de una mujer que se propuse cumplir con su sueño, lográndolo no solo de manera completa, sino que graduándose primera de su promoción.

Ministerio de Defensa/ Igor Soares

Raquel se unió a la Escuela de Sargentos de Logística del Ejército de Brasil (EsSLog), una carrera dura, que requería de ella la superación de muchas pruebas, tanto físicas como intelectuales. Raquel las cumplió con honores, siendo celebrada tanto por sus superiores, como por su país entero:

“La imagen revela una trayectoria de dedicación, esfuerzo y victoria, medida con imparcialidad de raza, género y origen, reforzando valores como la meritocracia y la justicia social en el Ejército brasileño. El tercer sargento Rosa fue la primera entre 401 militares graduados, hombres y mujeres, de la Escuela de Sargentos de Logística, superando desafíos y emocionando a todos los presentes.”

–Diputado federal Helio Lopes, citado por Pleno News

Ministerio de Defensa/ Igor Soares

A su vez, la misma Raquel agradeció sus honores, dedicándole su triunfo a Dios, a quien también agradeció por darle la fuerza y la confianza para seguir adelante en los momentos más rudos: 

“Hoy logré el mayor logro de mi vida. Le pedí a Dios un sueño y me dio una realidad, una profesión honorable.”

–Raquel Silva Rosa para Pleno News

Ministerio de Defensa/ Igor Soares

Una historia como la de ella solo tendrá un efecto inmediato: inspirar a otras chichas de su edad o más jóvenes, a soñar en grande y creer en sus propias capacidades. Ella les demostró que trabajando duro, y no creyendo en las diferencias de ningún tipo, todo es posible. 

 

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