Por Carla Cappello
16 agosto, 2017

Practicando esta técnica, puedes reducir el estrés y cambiar la forma en la que te enfrentas al mundo día a día.

La Atención Consciente,  Atención Plena o más comúnmente conocida como Mindfulness, es una práctica en la que tomamos conciencia de las distintas facetas de nuestra experiencia en el momento presente. Nuestra vida es el presente, no el pasado ni el futuro. Podemos aprender a ser conscientes de cómo nos movemos, cómo nos sentimos (tanto física como emocionalmente), y cómo respondemos o reaccionamos ante cada momento de la vida. Cultivando la atención consciente, podemos aprender a tener mucha más sensibilidad para el proceso de reacción que experimentamos día a día, y ser felices con cosas cotidianas sin importar lo que pasó o lo que pasará. – respiravida.net

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Para comenzar, trata de guardarte 10 ó 20 minutos al día. Recuerda que los expertos aseguran que nunca podrás estar en estado de mindfulness las 24 horas del día, ya que la mente esta diseñada para divagar y eso es normal. Según el libro, «El camino del mindfulness, un plan de 8 semanas para liberarse de la depresión y stress emocional» de Danny Penman, estos serían los pasos para practicar el mindfulness y enfrentarnos a la vida con una mejor actitud:

Respira

Una de las razones por las que practicar el mindfulness es tan accesible, es porque puedes hacerlo en cualquier lado. La forma más fácil de comenzar, es respirar. Sentarse o pararse en un lugar cómodo y respirar relajadamente. No se necesita contar inhalaciones ni exhalaciones, solo relájate y enfócate en las sensaciones de tu estómago, pecho y nariz. Si tu mente se distrae, vuelve lentamente a concentrarte en tu respiración.

Usa lo que tienes

Trata de pensar en el «Aquí y Ahora» de tus actividades diarias. Por ejemplo, la temperatura del agua, el movimiento de tus manos mientras lavas tu cabello…cosas simples. Observa el color de las hojas y los olores a tu alrededor.

Encuentra tu centro

Enfócate en situaciones pequeñas y reales durante el día. Si notas que estás estresado por una reunión de trabajo, dedica unos minutos a respirar conscientemente. No trates de eliminar tu ansiedad, identifícala y respira. Esto ayuda a disolver la negatividad, dice Penman.

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Prepárate para los momentos críticos

Puedes practicar el mindfulness en escenarios de alto estrés, como por ejemplo la confrontación con un amigo. Utiliza la respiración consciente de antemano y luego durante la conversación mantente atento de tu forma de respirar, de tu cuerpo y de tus emociones. Quédate en el momento en vez de adelantarte a cómo responderás, esto te hará ser un mejor oyente y evitar decir cosas de las que después puedas arrepentirte

Sé consciente de cómo parar

Si en algún momento te frustras, que siempre pasa, vuelve a tu centro con el método STOP: Detente, toma un respiro, observa que está pasando alrededor tuyo en ese momento, luego continúa haciendo lo que estabas haciendo. Eventualmente, tu sistema emocional será más calmo, y tu mente y cuerpo te lo agradecerán.

Pon en práctica estos consejos, y aprende a crear momentos de disfrute a cualquier hora y en cualquier lugar.

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